13:37 | El aniversario coincide con temores sobre lo que pueda ser la futura gestión del magistrado Javier Villa Stein como presidente de la Corte Suprema de Justicia
(DPA).- El juicio por derechos humanos contra el ex presidente Alberto Fujimori cumplirá mañana un año de iniciado sin que se vislumbre aún al fallo, a pesar de que cuando empezó se calculó que tardaría un máximo de 10 meses.
"Es imposible que haya sentencia este año. Más bien, considero que la misma podría ser emitida antes de que finalice febrero", ratificó hoy el fiscal del caso, José Peláez Bardales, quien coincidió en ese cálculo con el abogado defensor, César Nakazaki.
El aniversario coincide con temores sobre lo que pueda ser la futura gestión del magistrado Javier Villa Stein como presidente de la Corte Suprema de Justicia, con un evidente declive en el estado de salud de Fujimori y con el reconocimiento, por parte de todos los sectores, de que el juicio ha sido llevado en forma impecable por el tribunal presidido por César San Martín.
La elección el jueves de Villa Stein como próximo presidente de la Corte, fue cuestionada por organismos que lo consideran próximo al fujimorismo, algo que él niega. Villa Stein tendrá entre sus funciones la de decidir quiénes integrarán la sala que verá las eventuales apelaciones que surjan.
La salud del acusado es otro elemento que preocupa y que le ha quitado ritmo al proceso. "La salud es sagrada para todo ser humano", recordó el presidente saliente de la Corte Suprema, Francisco Távara, al admitir que los "achaques" del mandatario afectaron los tiempos calculados en principio.
A lo largo del año, Fujimori padeció de una lesión cancerígena en la lengua y un tumor benigno en el páncreas. Además, a los 70 años tiene problemas de tensión y circulación y los rigores del tiempo y de los males son notorios a simple vista en su rostro demacrado y su actitud permanentemente somnolienta.
El juicio arrancó en medio de gran espectacularidad, pero pronto perdió impacto y en los últimos meses pasa poco menos que inadvertido, pese a la transmisión en directo por televisión.
El punto más impactante, que fue el reencuentro de Fujimori con su asesor Vladimiro Montesinos cuando éste acudió como testigo, acabó pronto, porque el ex hombre de Inteligencia se limitó a limpiar de culpa a su otrora gran aliado, tras lo cual se negó a hablar más.
Otras decenas de testigos desfilaron durante los 12 meses. Esa fase ya se superó y ahora se está en la de presentación y análisis de documentos probatorios.
La Fiscalía y la parte civil aseguran haber aportado pruebas de la culpabilidad de Fujimori, pero la defensa sostiene que sigue sin aparecer algún elemento explícito que lo comprometa.
Después de que se dicte el fallo de primera instancia en el caso por derechos humanos, que incluye dos masacres en que murieron 25 personas y que expone al ex mandatario a hasta 30 años de cárcel, el acusado tendrá que enfrentar otros procesos por corrupción.
Por lo pronto, contra Fujimori, preso desde hace 14 meses en un cuartel policial, solo está vigente una primera sentencia a seis años de cárcel por el allanamiento ilegal a un departamento de Montesinos, resultado de un juicio desarrollado en forma sumaria y al margen de los demás macroprocesos.