22:38 | Se estima que el paquete es menos de la mitad del dinero pedido por General Motors Corp, Chrysler LLC y Ford Motor Co
Washington (dpa) - Los legisladores estadounidenses avanzaban hoy en un plan de ayuda de 15.000 millones de dólares para la industria automovilística local, aunque algunos aún se oponen a que el gobierno federal rescate a una industria en crisis.
Se estima que el paquete es menos de la mitad del dinero pedido por General Motors Corp, Chrysler LLC y Ford Motor Co al Congreso. Contiene una serie de duras condiciones, incluida la creación de un "zar de los automóviles" para supervisar su reestructuración.
La Casa Blanca y la mayoría demócrata en el Congreso alcanzaron esta noche un acuerdo "en concepto" sobre el plan, según un funcionario gubernamental citado por el diario "Washington Post". Sin embargo, el texto final aún está en discusión y tampoco está claro si hay suficientes legisladores republicanos dispuestos a aprobar la ley.
GM y Chrysler han advertido que ambas probablemente se declaren en bancarrota a menos que pronto obtengan ayuda federal, por culpa de la peor caída de las ventas de coches en Estados Unidos en 25 años y la actual recesión. El gobierno norteamericano se ha negado a intervenir sin participación del Congreso.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, señalo que el paquete podría ser votado como muy pronto el miércoles, pero horas después sugirió que los legisladores podrían sesionar hasta el fin de semana.
Dana Perino, portavoz del presidente George W. Bush, afirmó que el Ejecutivo y el Legislativo están logrando "buenos avances" en el plan, pero que una serie "de temas" aún deben ser trabajados.
Legisladores demócratas señalaron que el proyecto de ley exige a los fabricantes presentar hasta el 31 de marzo un plan de recuperación de largo plazo para la industria. El plan de ayuda mantendrá a flote a GM y Chrysler hasta que el presidente electo Barack Obama y el nuevo Congreso reevalúen el rubro tras el cambio de gobierno el próximo 20 de enero.
Sin embargo, algunos republicanos señalaron que la ley no hace suficiente para excluir otro rescate financiero en el futuro.
"Deberíamos exigir a la gerencia que tome las duras decisiones requeridas para una viabilidad a largo plazo", afirmó Mitch McConnell, líder de los republicanos en el Senado.
El demócrata Barney Frank, presidente del comité de servicios financieros de la Cámara de Representantes (Baja), aseguró que la Casa Blanca y los legisladores de ambos partidos acordaron en principio que el rescate era necesario.
"No veo temas destacados para estar en desacuerdo, pero hay diversas formas de hacer las cosas", dijo Frank.