10:56 | La competencia, que dura varias horas, se realizará en Huancavelica y participarán bailarines de la región y de otros lugares
(Andina).- El 25 de diciembre, Huancavelica se paraliza. Ese día, los mejores danzantes de tijeras de la región y de otros lugares disputarán el Atipanacuy (contrapunteo). Los bailarines no solo competirán como los mejores en ese género sino también rivalizarán en pruebas de cuerpo, sangre y magia.
El certamen dura varias horas y únicamente el que ha sabido enlazar su espíritu con los apus y wamanis (dioses andinos) podrá declararse como triunfador.
La competencia se realiza en el atrio de la iglesia de San Francisco. Allí, además del duro concurso, los danzantes escenifican la adoración al Niño Lachocc (Niño Jesús) y a la Virgen de la Navidad.
Parece contradictorio, un baile pagano en el que sus intérpretes adoran también al Dios cristiano. La danza de las tijeras es una muestra del sincretismo religioso andino con el catolicismo que se remonta a la Colonia.
En aquella época, los conquistadores no pudieron desterrar las ancestrales costumbres agrícolas. Los Tusuq Laylas (antecesores de los danzantes de tijeras) eran considerados sacerdotes, brujos y curanderos, y por ello eran muy respetados por la población.
Ellos encabezaron la resistencia, por ese motivo fueron condenados y los llamaron "supaypa wawan" ("hijos del diablo"), obligándolos a refugiarse en los cerros.
En la actualidad, la danza se ha convertido en una representación coreográfica del antiguo ritual de adoración a los espíritus de la pachamama, yacumama, hanaccpacha, ucupacha y otros wamanis. Su escenificación está vinculada con movimientos mesiánicos andinos o de reivindicación religiosa y cultural.
La danza de las tijeras se interpreta en varios pueblos de Huancavelica, Ayacucho, Apurímac y en parte de Arequipa. Según la zona, varía la vestimenta, coreografía y la música. Respecto al traje, este también tiene variantes, aunque coinciden en el colorido y lo recargado de sus adornos.
Una pieza esencial del danzante son las tijeras hechas de acero y afinadas en las aguas de los manantiales. Éstas son consideradas objetos mágicos que recuerdan el sonido de las caídas del agua.
Datos:
-La festividad en Huancavelica se inicia el sábado 20 y culmina el sábado 27.
-Durante esos días, los niños y mujeres también danzan el zapateo, al ritmo del arpa y violín.
-El qolla alva, o danza menor, es otra competencia que se realiza en las noches.