11:56 | Así lo indicó el presidente de Devida, Rómulo Pizarro, tras precisar que la labor antidrogas del país apunta a que no se repitan los niveles de México
(DPA).- La lucha contra el narcotráfico en el Perú apunta a reducir el potencial de producción de droga y evitar que el problema alcance los niveles de México, sostuvo hoy el responsable de la política antinarcóticos del Gobierno Peruano, Rómulo Pizarro.
"México atraviesa por un problema muy difícil y tenemos que mirar que ese espejo nunca se refleje en otro país", dijo Pizarro en la radio RPP.
El "zar antidrogas" peruano dijo que México incautaba en 1985 unas tres toneladas de drogas y el negocio movía unos 600 millones de dólares, pero "ahora se habla de 20.000 millones (de dólares) y van más de 5.000 muertos anuales".
Pizarro estimó que la producción de cocaína en el Perú equivale a unos 300 millones de dólares y "la venta en el mercado de consumo llega a 22.000 millones de dólares, (lo) que sirve para generar corrupción, crear violencia y comprar conciencias".
El presidente Alan García reconoció recientemente que el problema alcanzó dimensiones preocupantes con la participación de los cárteles mexicanos. En las últimas operaciones se detectó como propietario de la droga al cártel de Sinaloa, aparentemente la organización de mayor presencia en el Perú.
La producción potencial de drogas en nuestro país tuvo un salto al pasar de 141 toneladas de cocaína en la década pasada a 290 toneladas en el 2007, según el Informe Mundial sobre las Drogas 2008 de la Oficina de Naciones Unidas contra el Delito y el Crimen.
Pese a avances con la desarticulación de mafias internacionales y la incautación de cargamentos, hay tendencia al alza y más de un 80% de la producción logra salir al exterior, en gran parte por vía marítima a Europa y Estados Unidos, según estudios.
"No podemos tapar el sol con un dedo, el problema va más allá de la propia incautación", señaló Pizarro, tras indicar que en el Perú se llevan a cabo un esfuerzo integral, que incluye trabajar en el campo, donde los agricultores son captados para cultivar ilegalmente coca, base de la cocaína.
Tras una reducción de los cultivos de coca hasta 1999, cuando quedaron 38.700 hectáreas, las áreas sembradas crecieron hasta 54.000 hectáreas en 2007, lo que hace del Perú el segundo mayor productor mundial de la planta.
"En el Perú tenemos problemas con el narcotráfico, el contrabando, la tala ilegal y el lavado de dinero, además hay un avance del consumo de droga en los jóvenes", observó Pizarro. "En un 20 por ciento de los colegios ya se consume estupefacientes", anotó.
"Tenemos que hacer medidas concretas antes de llegar a la incautación de producto final que es la cocaína", añadió el "zar".