14:29 | En base a datos de Devida, el ministro del Ambiente, Antonio Brack, también dijo que las zonas más perjudicadas fueron San Martín y Huanuco, entre otros
El narcotráfico destruyó cerca de dos millones de hectáreas de bosques en Perú, especialmente en las regiones de San Martín, Huánuco y las zonas del Valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), afirmó el ministro del Ambiente, Antonio Brack, en base a datos difundidos por Devida.
En declaraciones difundidas hoy por la agencia oficial Andina pero tomadas días atrás, Brack dijo que la acción del narcotráfico tiene un impacto "muy fuerte" en el medio ambiente, ya que promueve la invasión de áreas protegidas y destruye bosques para destinar terreno al cultivo ilegal de la hoja de coca.
"El narcotráfico ubica el cultivo de la hoja coca en zonas muy apartadas. Se estima que esta actividad ha destruido cerca de dos millones de hectáreas de bosques", señaló.
Precisó que "se han destruido bosques en San Martín, Huanuco, partes del VRAE, Ayacucho, Cusco, Junín, en la zona de Satipo y también en algunas zonas de cabeceras de cuenca en la selva de Puno y Madre de Dios".
Brack dijo que el narcotráfico también impacta en la naturaleza al arrojar a los cursos de agua los restos de los insumos químicos con los que se producen las drogas.
El ministro precisó que su despacho colaborará para la recuperación de los bosques en las zonas donde ya se ha desalojado a los narcotraficantes.
"Nosotros sí podemos ayudar a recuperar bosques y mejorar los sistemas ambientales en la zonas de narcotráfico, una vez pacificadas", subrayó.
Puso de ejemplo el caso de la localidad selvática de Juanjuí, que antes se dedicaba al cultivo de la coca y en la actualidad planta cacao y otros productos de exportación.