10:35 | El ministro de Defensa de Colombia afirma que las ejecuciones extrajudiciales fueron la peor noticia del año
Por Susan Abad. Corresponsal
BOGOTÁ. Los duros golpes que sufrieron la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el 2008 fueron contundentes para debilitar y arrastrar, quizá hasta un punto de no retorno, a estos dos grupos subversivos. Además, las FARC se vieron burladas a mitad de año con la operación Jaque, que logró arrebatarle a Ingrid Betancourt, a tres estadounidenses y otros 11 militares secuestrados. No es, entonces, casual que el hombre del año en Colombia sea el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, quien responde con una media sonrisa cuando se le pregunta sobre sus aspiraciones presidenciales, se le endurecen las facciones cuando habla de ejecuciones extrajudiciales y se le llenan los ojos de lágrimas cuando recuerda sus diálogos con las madres de los soldados caídos en combate. Santos conversó con El Comercio sobre lo que llama "el año para la historia".
¿Por qué esta denominación para el 2008?
Porque no tiene precedentes en lo que conocemos de las Fuerzas Militares en cuanto a resultados en todos los frentes. Llevábamos 44 años queriendo tener un miembro del secretariado (de las FARC) capturado o bajo tierra y terminamos este año con tres bajo tierra ('Tirofijo', 'Raúl Reyes' e 'Iván Ríos'). Los golpes a la estructura de las FARC en los puntos más neurálgicos se han venido dando uno tras otro. El número de desmovilizados como señal de la baja moral de las FARC no tiene precedentes tanto en cantidad como en calidad. Son gente con más años y más responsabilidad, y eso nos trae a su vez una información muy valiosa. Lo que hemos podido percibir de parte de estos y de información de inteligencia es que las FARC están en su peor momento y el ELN lo mismo. En el frente del narcotráfico, hemos incautado más de 100 toneladas de drogas, han sido erradicadas manualmente más de 96 mil hectáreas de coca, y se han fumigado unas 130.000 hectáreas de cultivos ilícitos, eso no tiene precedentes en la historia de Colombia.
¿Por qué estos éxitos en este año... por qué no se dieron en anteriores épocas? ¿Se está recogiendo lo que sembraron hace unos años?
Hay una conjunción de factores. Como todo en la vida, hay un factor suerte, pero --como decía Roosevelt-- el 95% de la suerte es trabajo. El trabajo de equipo entre las Fuerzas Militares es fundamental. Ha sido un cambio de 180 grados. Otro cambio fundamental es el que hemos hecho en materia de inteligencia. No solo hemos forzado a las diversas inteligencias, más el DAS (Departamento Administrativo de Seguridad), a que compartan información, sino también todo lo que ha sido la reestructuración de la forma de hacer inteligencia. Antes eran personas no profesionales, que no sabían qué preguntar, qué extraer. A esos los capacitamos. También capacitamos a los que analizan esa información. Cuando yo llegué al ministerio, el promedio de tiempo entre la labor de inteligencia y el momento de la operación estaba entre 5 y 7 días, hoy lo hemos reducido a entre 12 y 24 horas. Hemos creado el JOEC, que es la Junta de Operaciones Especiales Conjuntas. Ahí se ha aprendido que si compartimos todos ganan, porque los éxitos y los fracasos son de todos.
¿Será derrotada la subversión antes de que termine el período del presidente Álvaro Uribe?
Depende de lo que uno defina por derrota. Que si las FARC van a desaparecer por completo, eso no. Las FARC tienen aún mucha capacidad de hacer daño, capacidad de reinventarse, por eso tal vez lo que quisiéramos, antes de que termine el mandato del presidente Uribe, es llevarlas a un punto de no retorno, donde les sea difícil volver a ser lo que eran antes. En esta política una de las claves es la perseverancia. No podemos aflojar.
El descubrimiento de ejecuciones extrajudiciales, llamadas 'falsos positivos', fue un escándalo que mermó la credibilidad de las Fuerzas Militares este año. ¿Qué se está haciendo para no volver a caer en esos errores?
Se ha hecho muchísimo. Aparte de las directivas formales en las que decimos que preferimos a un terrorista desmovilizado a uno capturado o muerto, hemos capacitado a más de 4.000 hombres en derechos humanos y en derecho operacional. Estamos enviando inspectores solamente para cuestiones de DD.HH. en todas las divisiones. Claro que yo soy el primero en reconocer que nos falta mucho camino por recorrer, porque es un cambio de cultura, un cambio de paradigma y a un soldado que lleva 14 años en la selva no lo cambia uno de un día para otro.
¿Qué tan importante es la ayuda de EE.UU. para el éxito militar de Colombia? ¿Qué porcentaje representa en la defensa los US$600 millones que reciben de ese país?
Es menos del 5% de lo que nosotros invertimos en seguridad y defensa. El presupuesto este año puede llegar a los 18 billones de pesos (US$9 mil millones). Estaba previsto que el plan Colombia se iba a marchitar, que no era eterno y, efectivamente, uno de los rubros donde nos han recortado ha sido en los combustibles para los aviones y helicópteros. Nos toca (afecta), por supuesto, porque cualquier dólar es importante, pero no es nada que nos vaya a desestabilizar, y yo aspiro a que el nivel que tenemos en ese momento se mantenga un par de años más.
¿Qué se espera en seguridad democrática para los posibles dos últimos años de Uribe?
El próximo año nos llega el grueso del material comprado en los últimos dos años. Las Fuerzas Militares van a estar en su mejor momento de capacidad, pero lo que queremos es perseverar y darle mucha importancia a lo que llamamos acción integral, que es ganarse el control de los territorios a través de los corazones de la gente. Por eso vamos a invertir con ingenieros militares en construir carreteras, puentes e infraestructura en aquellas zonas que las FARC dominaron por 30 o 40 años.
Fue muy criticado el uso del logotipo de la Cruz Roja en la operación Jaque. ¿Se podría haber hecho sin este símbolo?
Creo que sí. Fue un error infortunado. No lo hemos debido hacer. Hemos presentado excusas, pero tampoco debemos llegar a extremos de decir que la operación Jaque se empañó por la utilización de este logotipo.
¿Qué noticia no le hubiera gustado dar en el 2008?
'Falsos positivos'. Para mí ha sido el aspecto más doloroso, el que más consternación me ha producido.
¿Qué noticia le gustaría darle a Colombia en el 2009?
Que no hay 'falsos positivos' y que las FARC finalmente comprendieron que por la vía de las armas no llegan ni siquiera a una negociación seria.
¿Ha sido un año tan bueno en lo personal como lo ha sido en lo profesional?
Sí, en lo personal ha sido un año lleno de satisfacciones, aunque he llorado varias veces --porque yo soy de lágrima floja--. Por ejemplo, cuando las madres de soldados caídos en combate me dicen: "Gracias, ministro, por haberle permitido a mi hijo sacrificarse por la patria". Ese tipo de cosas le ablanda a uno el corazón, pero también le da fortaleza para seguir adelante.
LA FICHA
Nombre: Juan Manuel Santos.
Profesión: Economista y administrador de empresas.
Cargo: Ministro de Defensa desde el 19 de julio del 2006.
Trayectoria: Fue subdirector del diario "El Tiempo" entre 1981y 1991, en que pasó a dirigir el recién creado Ministerio de Comercio Exterior. En 1992 fue elegido presidente de la VII Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo. Fue ministro de Hacienda y Crédito Público en el 2000.