11:13 | Mientras tanto, Roger Federer venció a Carlos Moyá en un torneo de exhibición y llega en plena forma al primer Grand Slam del año
Doha (Reuters).- El tenista español Rafael Nadal, número uno del mundo, ha comenzado el año sin presión tras una sensacional temporada 2008.
En los últimos 12 meses, Nadal levantó su cuarta corona consecutiva en el Abierto de Francia, acabó con el reinado de cinco años de Roger Federer en Wimbledon, ganó el oro olímpico en los Juegos de Pekín y ascendió al número uno del ranking de la ATP.
No obstante, su sueño tuvo un abrupto final cuando una tendinitis en la rodilla derecha le impidió finalizar la temporada y lo dejó fuera de la definición de la Copa Davis, en la que España venció a Argentina como visitante.
"No siento que tenga nada que defender y comienzo este año de cero de nuevo. Tengo 22 años y he ganado cinco Grand Slams, 12 títulos de Master Series, una medalla de oro olímpica y soy número uno del mundo: Eso me mantiene tranquilo", dijo Nadal a Reuters en una entrevista antes del inicio del Abierto de Australia, la próxima semana.
"Si hace siete años alguien me hubiera dicho que iba a ganar esos títulos en mi carrera, habría firmado inmediatamente", destacó.
Pese al mal final de temporada y un flojo inicio de competencia en el 2009, el español no está preocupado por defender sus títulos o los puntos de la clasificación.
"He ganado los Juegos Olímpicos y en Toronto, Madrid, Montreal e Indian Wells en pista dura. Todos son grandes torneos y en ellos gano a las mismas personas con las que juego en los slams", dijo Nadal.
"Continuaré luchando, mejorando e intentando llegar a la final en Australia y tratar de ganar", agregó.
Aunque Nadal se convirtió en el primer tenista desde el sueco Bjorn Borg en 1980 en completar el doblete Roland Garros- Wimbledon el mismo año, aún no ha llegado a la final en un gran torneo en pista dura.
El mallorquín, que perdió en semifinales en Australia y el Abierto de Estados Unidos la temporada pasada, dijo que sus éxitos pasados en pista dura son la prueba de que podría cambiar su suerte en Melbourne Park.
Su 2008 quizá será recordado por la final más larga y emocionante de Wimbledon, el partido descrito por los expertos como el mejor que han visto, cuando superó el aura de invisibilidad de Federer.
El español superó dos suspensiones por la lluvia y una increíble remontada de Federer para firmar un sensacional 6-4, 6-4, 6-7, 6-7 y 9-7 cuando anochecía sobre el All England Club a principios de julio.
LA VICTORIA MAS DULCE
No obstante, su victoria más dulce fue el triunfo en Roland Garros en junio. El español amplió su reputación como probablemente el mejor jugador sobre tierra batida cuando barrió a Federer con una facilidad embarazosa, cediendo sólo cuatro juegos.
"Todo el mundo habla sobre Wimbledon pero quizá se olvidan de Roland Garros, que fue un torneo increíble para mí porque jugué mi mejor tenis allí el año pasado", declaró.
"Ganar Wimbledon por primera vez en una final tan increíble contra Roger fue especial, pero Roland Garros fue muy importante para mí".
Su temporada finalizó de forma prematura al verse obligado a retirarse del torneo de París por la Serie Masters a finales de octubre y no jugar la Copa de Maestros y la final de la Davis.
"España tiene un muy buen equipo esté yo o no, pero fue duro perderse la final. Al mismo tiempo me alegro por los chicos y por mí mismo, porque jugué en cuartos y semifinales", sostuvo.
Pese a un flojo inicio de 2009, con derrotas ante Andy Murray y Gael Monfils en Abu Dhabi y Doha, Nadal cree que no tardará mucho en encontrar su mejor nivel.
"Estuve fuera de las canchas por dos meses y medio pero he entrenado duro y espero encontrar mi mejor nivel lo más rápido posible. Siento que si encuentro mi mejor tenis tengo posibilidades de ganar torneos. Espero que eso comience en Australia.
FEDERER GANÓ
El suizo Roger Federer sigue su preparación para el Abierto de tenis de Australia y hoy debutó con éxito en el torneo de exhibición de Kooyong, donde ganó al español Carlos Moyá por 6-2 y 6-3.
Federer afrontará el lunes en buen estado el inicio del Abierto de Australia, a diferencia del año pasado, cuando llegó al primer Grand Slam de la temporada después de superar una mononucleosis que le impidió jugar en Kooyong.