12:27 | El vocero oficialista califica de convocatoria a la sedición la huelga de hambre que los opositores comenzaran el lunes
La Paz (DPA).- El gobierno de Bolivia, a través de su vocero, Alex Contreras, rechazó hoy jueves la convocatoria de seis departamentos opositores a una "resistencia civil movilizada" que se iniciará el próximo lunes con una huelga de hambre.
Como "convocatoria a la sedición" calificó Contreras en conferencia de prensa en Santa Cruz de la Sierra, capital del departamento de Santa Cruz que tiene como prefecto a Rubén Costas, declarado opositor del gobierno de Evo Morales, respaldado por el empresario Branko Marinkovic, de origen croata, que preside el influyente Comité pro Santa Cruz.
"No nos van a ganar por cansancio, ni por chantaje. Tengan la plena seguridad de que los bolivianos que estamos contra el autoritarismo nunca nos vamos a arrodillar", dijo Marinkovic después que el Movimiento Al Socialismo (MAS), partido del presidente Evo Morales, y sus aliados aprobó la semana pasada en grande la nueva Carta Magna.
Marinkovic, rostro visible y voz de la oposición, anunció que los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija, Chuquisaca y Cochabamba decidieron después del paro de ayer "pasar al estado de resistencia civil movilizada ante el quiebre de la democracia".
Además precisó que el próximo lunes se iniciará una huelga de hambre general e indefinida, y se presentará denuncias ante organismos internaciones de violación de leyes del gobierno de Evo Morales para aprobar en grande la nueva constitución, y de la ley de la renta vitalicia para la tercera edad.
Los dirigentes cívicos y autoridades del progresista departamento de Santa Cruz también están decididos a consolidar un estatuto autonómico. "Autonomía sin recursos no es autonomía. Autonomía sin poder decidir por nosotros mismos las leyes del departamento no es autonomía. El gobierno quiere que nos conformemos sólo con elegir al prefecto", dijo Marinkovic.
También censuró el bloqueo que hubo el martes en La Paz a parlamentarios de la oposición para evitar su participación en la sesión congresal donde se aprobó una ley que recorta el presupuesto de las prefecturas para dar paso al pago de una renta anual de unos 320 dólares en 12 cuotas a mayores de 60 años.