16:14 | Yasna Provoste, titular de Educación, podría abandonar su cargo debido a una denuncia por irregularidades en la rendición de cuentas
Valparaíso (DPA).- La Cámara de Diputados de Chile aprobó el jueves una histórica acusación constitucional contra la ministra de Educación, Yasna Provoste, hecho inédito desde el retorno a la democracia en 1990 y que dejó a la funcionaria al borde de perder sus derechos políticos.
La resolución parlamentaria, que sorprendió a la presidenta Michelle Bachelet, quien se encuentra en Inglaterra, deberá ser ratificada la próxima semana por el Senado, donde el Gobierno es minoría.
Si la Cámara Alta aprueba la moción, como se espera, Provoste deberá abandonar definitivamente su cargo, hito que podría precipitar también la caída de los ministros de Obras Públicas, Sergio Bitar, y Agricultura, Marigen Hornkohl.
La acusación surgió luego de que la prensa denunció irregularidades en la rendición de 450 millones de dólares traspasados por el Ministerio de Educación a colegios con financiamiento público-privado, desde el 2004 a la fecha. Bitar y Hornkohl fueron, respectivamente, ministro y viceministra de Educación en ese período.
Hasta ahora, sin embargo, no hay acusaciones o antecedentes firmes de corrupción, según la propia Contraloría, órgano encargado de fiscalizar la gestión pública.
Tras una reunión de urgencia de todo el gabinete, el vocero de Gobierno, el ministro Francisco Vidal, comunicó que el actual ministro de Transportes, René Cortázar, asumirá interinamente la secretaría de Educación por orden de Bachelet.
La acusación fue apoyada por 59 congresistas opositores y ex militantes de la oficialista Democracia Cristiana, el partido de Provoste. Votaron en contra 55 congresistas del Gobierno y otros dos se abstuvieron.
El oficialismo criticó duramente a los ex parlamentarios del Gobierno que apoyaron la moción de la derecha opositora. "Cada parlamentario responde a su conciencia y a sus electores", dijo Vidal.
La virtual caída de Provoste marca el punto más alto del enfrentamiento entre Ejecutivo y oposición, sector que desea volver al poder después de 20 años de ausencia, ganando los comicios presidenciales del 2009. La alianza de gobierno, en cambio, busca su quinto mandato sucesivo.
La resolución parlamentaria complica el escenario político para el gobierno de Michelle Bachelet, cuya popularidad no alcanza el 50% desde hace más de un año.