19:35 | elcomercio.com.pe logró comunicarse con el futbolista uruguayo, quien prefirió no comentar la decisión del Club Deportivo Universidad San Martín
La noticia de la separación definitiva de Mario Leguizamón cayó de sorpresa hasta al propio departamento de prensa de la Universidad San Martín. Según Antonio Núñez, jefe de prensa de la institución, el jugador uruguayo "entrenó por la mañana, con normalidad, en la villa deportiva" de Santa Anita, resaltando que cualquier comunicación tendría que haberse oficializado a través de su departamento.
Minutos después de que Alvaro Barco, gerente deportivo del club estudiantil, confirmase a elcomercio.com.pe el despido del volante, nuestra página web logró comunicarse con el charrúa, quien contestó a nuestro llamado con la voz entrecortada: "No me hagás ninguna pregunta porque no voy a hablar más" (sic), dijo de entrada.
Su voz denotaba que se encontraba contrariado y, tras explicarle que a nuestra redacción había llegado un comunicado de la Universidad San Martín donde se oficializaba su despido del club, le ofrecimos la oportunidad de opinar al respecto. "No voy a hablar, chau, gracias", respondió, para luego cortar la comunicación.
Mario Leguizamón tenía contrato con la Universidad San Martín hasta el mes de junio. Semanas antes, luego de sus destacadas actuaciones en la Copa Libertadores, el jugador les habría confesado a sus más allegados que tenía ofertas de clubes extranjeros.
El propio Alvaro Barco, en la conferencia de prensa del pasado lunes, confirmó estas especulaciones. Además, adelantó que le iban "a aplicar el castigo más fuerte posible". Hasta ese momento, el club había decidido castigar a Leguizamón con un mes sin goce de haber, pero tras las desafortunadas declaraciones del jugador en la conferencia de prensa en la que criticó al fútbol peruano, la directiva de la institución respetó al pie de la letra la promesa de su gerente.
Luego del partido entre San Martín y Alianza Atlético, la comisión de justicia de la ADFP suspendió de oficio al futbolista, quien aún tiene pendiente una sanción que podría ser tan dura como la de su compatriota Sergio Leal, quien durante su paso por Sporting Cristal en el 2006 tuvo un serio inconveniente con el juez Percy Rojas y por un empujón fue castigado durante seis meses a escala internacional.