20:13 | Unas 2.000 personas llenaron el atrio del National Building Museum de Washington para escuchar a la ex primera dama suspender su candidatura
Washington (Reuters) - Seguidores desilusionados y entristecidos de Hillary Clinton dijeron el sábado que ahora podrían dar su apoyo a Barack Obama, aunque el cambio de candidato será doloroso y llevará algún tiempo.
Seguidores de la senadora por Nueva York, muchos llorando, aplaudieron amablemente a Clinton cuando puso fin a su intento por llegar a la Casa Blanca en un mitin de cierre y los instó a apoyar a su rival en la nominación presidencial demócrata.
Pero su reacción a las menciones de Obama estuvo salpicada de largos abucheos y la multitud se reservó su aplauso más fuerte para Clinton, la primera mujer en llegar tan lejos en la carrera a la candidatura presidencial.
Obama, senador por Illinois, venció a la ex primera dama, quien alguna vez fue la favorita, al obtener la nominación esta semana. Enfrentará al republicano John McCain en las elecciones generales de noviembre.
Unas 2.000 personas llenaron el atrio del National Building Museum de Washington para escuchar a la ex primera dama suspender su candidatura y apoyar a Obama tras una amarga batalla de meses.
"Estoy absolutamente apenada. Absolutamente devastada", dijo Dianne Cooperman, de 61 años, llevando remeras de Clinton en su mano. "Me identificaba con ella", apuntó.
La mujer dijo que iba a apoyar a Obama pero sólo por necesidad. "No tengo opción. De ningún modo quiero a McCain", dijo. "No puedo soportar otros cuatro años como los últimos ocho", agregó.
La voluntaria de Clinton Mary Ellen Courtney, de 60 años, residente de Nueva York, dijo que iba a apoyar a Obama a su debido momento. "Denme dos horas", bromeó.
"Llevará algunos días", agregó con un tono más serio. "Tengo que descomprimir. Estoy un poco triste, estoy un poco sorprendida", apuntó.
Obama hizo historia como el primer nominado presidencial negro de uno de los dos grandes partidos políticos estadounidenses.
Clinton, que mantuvo su tono alegre, ofreció aliento. "Me rompería el corazón si, al fracasar en mi objetivo, los desaliento de alguna manera a perseguir el suyo", dijo en su discurso.
"Cuando caigan, mantengan la fe, cuando los golpeen, levántense de nuevo, y nunca dejen que nadie les diga que no pueden o no deben", señaló.
Carol Reich, de 59 años, dijo llorando que no iba a apoyar a Obama. "Escribiré su nombre (el de Clinton) o no sé qué voy a hacer," dijo. "Estoy muy, muy desilusionada."
Cooperman dijo que iba a donar dinero para ayudar a Clinton a cancelar su deuda multimillonaria de campaña. "Lo hizo por todos nosotros. Tenemos que ayudar", dijo Cooperman, analista de sistemas de computadoras de Rockville, Maryland.
Ned Jaros, de 63 años, se secaba las lágrimas mientras aplaudía lo más fuerte que podía.
"Ella es mi elección. Amo a esta mujer", dijo Jaros, director nacional de Veteranos & Familias del Ejército para el Progreso.
"Me gustan los dos", señaló pero agregó que "sólo creo que él debería haber sido el vicepresidente".