15:35 | Los pobladores se enfrentaron a los agentes del orden que intentaron desbloquear la Panamericana Sur
Los manifestantes que se resisten a desbloquear las carreteras de Moquegua mantienen secuestrado desde esta mañana al general PNP Alberto Jordán, jefe de la Undécima Dirección de la Región Policial Sur, y a aproximadamente 100 efectivos del orden que intentaron liberar las vías que se encuentran intervenidas por la población desde hace una semana.
Verónica Paredes, representante de la Defensoría del Pueblo, informó a elcomercio.com.pe que el general Alberto Jordán se encuentra retenido en una de las cuatro carpas ubicadas al lado del Puente Montalvo junto a otros 47 efectivos del orden.
"Hay 47 policías junto al general PNP Alberto Jordán cerca del puente Montalvo. Aparte hay otro grupo de aproximadamente 50 efectivos policiales que están sentados en la carretera Panamericana Sur están sentados en fila y están rodeados por una gran cantidad de personas. Son casi 1.000 personas las que los rodean", indicó a Verónica Paredes desde Moquegua.
Representantes de la Defensoría y de la Iglesia Católica llegaron esta tarde al lugar del incidente para interceder por los efectivos policiales retenidos.
La Defensoría confirmó que helicópteros de la PNP sobrevolaron la zona en la mañana y que los efectivos lanzaron bombas lacrimógenas, lo cual habría sido el detonante de la reacción de la población que propició el secuestro
Por su parte, el párroco Martín Ayala dijo a la corresponsal de Canal N en Moquegua que en el lugar permanecen diecisiete personas heridas, entre policías y civiles, pero la población se resiste a liberarlos para prestarles ayuda. "Queremos crear un clima de diálogo entre los líderes de los grupos de manifestantes para saber qué es lo que quieren", señaló el religioso a la estación de noticias.
Desde hace una semana la población moqueguana mantiene bloqueados varios tramos de la carretera Panamericana Sur pero la situación más crítica se concentra en el Puente Montalvo, que impide el tránsito de vehículos hacia las ciudades de Moquegua, Ilo y Tacna. La población reclama una distribución equitativa del canon minero.