12:58 | Ambos llegan por primera en su historia a esta instancia. El encuentro se jugará en Quito y será el tercero que disputen en el año, antes lo hicieron en la fase de grupos
Quito (dpa) - LDU de Ecuador y el Fluminense brasileño se enfrentan hoy en Quito en el partido de ida de una final inédita en la Copa Libertadores. Es la primera vez para ambos equipos que llegan a esta instancia por lo que el fútbol del continente tendrá un nuevo nombre en la larga lista de campeones.
LDU de Quito siente la presión del novato para este primer partido y su técnico, el argentino Edgardo Bauza, reconoce que sus jugadores deben calmar la ansiedad como primer paso para encarar el partido para el que están concentrados desde el lunes pasado.
Bauza manifestó que su equipo buscará el gol en el primer tiempo y anunció que la nómina ya está lista, al revelar que Luis Bolaños, recuperado del América de México, será titular. El conjunto no presenta bajas por lo que va completo en pos de la mayor hazaña que alcanzaría en su historia.
"Sabemos que es difícil llegar a esta instancia y no la vamos a desaprovechar", comentó Bolaños, mientras otro de los titulares, el argentino Enrique Vera, manifestó que el equipo "vive un sueño" y que nadie pensó que llegaría a esa instancia de Copa Libertadores.
Fluminense, por su parte, confía en sacar un buen resultado en Quito, pero la eventual ausencia de Washington, quien sufre de fuertes dolores musculares, podría complicarle la situación. El jugador, sin embargo, está decidido a no perderse la final a pesar de las reservas de los equipos técnico y médico: "No hay la menor posibilidad de que no juegue el miércoles", dijo, para asegurar que sabe convivir con el dolor.
El entrenador Renato Gaúcho adelantó que existe "un 99,9 por ciento" de repetir la alineación que presentró contra Sao Paulo y Boca Juniors y añadió: "Está todo bajo control. Ya hemos jugado dos veces contra ellos (LDU de Quito) y nada se nos escapa".
El estratega de Fluminense seguirá con su característico juego calificado como "explosivo" por la prensa especializada, con buen manejo de pelota y rápidos ataques de contragolpe.
El partido de vuelta se juega el 2 de julio en el estadio Maracaná, de Río de Janeiro.
Las entradas ya están agotadas para las 40 mil plazas del estadio, uno de los más modernos de Ecuador, en un cotejo que será resguardado por 400 policías.