11:39 | Las empresas no se interesan en auspiciar citas de este tipo por prejuicios. Destacan que los padres invierten en educación y libros para sus hijos para que estos sean mejores
Por Luis Felipe Gamarra
Desde hace algunos años, los residentes del norte de Lima Metropolitana han exigido que se deje de llamar cono norte al conjunto de distritos que forman Comas, Independencia y Los Olivos. Piden que se llame Lima norte, nombre que representa al polo financiero más importante de la capital.
A pesar de que en 1997 la apertura del primer hipermercado Metro en Los Olivos demostró que existía un mercado por explotar, es en el 2002 que se construye el primer megacentro comercial para Lima Norte: Megaplaza. Según Percy Vigil, su gerente general, en el 2005 ya facturaba más de US$170 millones. Numerosas empresas de 'retail' y consumo masivo empezaron a competir por los que se convertirían en los metros cuadrados más apetecidos del norte.
Para expertos como Rolando Arellano, las empresas tardaron pero apostaron: las cifras indican que no se equivocaron. Sin embargo, muchas de esas empresas no consideran que ese mismo segmento esté preparado para espectáculos y actividades culturales de alta calidad, como los unipersonales de Carlos Galdos, el Circo Etno de César Aedo o la Feria del Libro, organizada por la Cámara Peruana del Libro.
"El año pasado le dijimos a nuestros auspiciadores que nos acompañaron al María Angola que íbamos al norte. Todos se apuntaron. Llegó el día y todos se bajaron del carro", señala Patricia Velit, responsable de llevar el espectáculo "Yo amo a mi suegra" a la explanada del hipermercado Metro de Los Olivos, sin un solo auspiciador. El programa tuvo una fecha. Lleno completo: 5.000 asistentes.
Del mismo modo, César Aedo, gerente de Circo Etno, no pudo convencer a los mismos auspiciadores que lo apoyaron en el montaje de "El vuelo del cóndor" en el Vértice del Museo de la Nación para montar su obra en una carpa instalada en el estacionamiento del Megaplaza. "No hubo interés. No hubo respuesta. Todavía creen que esto es exclusivo de distritos como Miraflores. Existen muchos complejos", señala Aedo.
Sin embargo, tanto Velit como él dicen que sus espectáculos fueron rentables. "Repetimos el 'show' con la misma calidad que presentamos en el María Angola. Pero eso costó..., peor si no tienes auspiciadores ni un lugar apropiado. Teníamos miedo, es verdad, pero nos dimos con una sorpresa. Vamos a regresar", señala Velit.
Rosemari Gibu, analista de Arellano Márketing, indica que las empresas deberían apostar por promover espectáculos como estos en la zona norte de Lima no solo porque ganarán valor para sus marcas, sino porque se trata del mismo mercado que consume sus productos.
FALTA DE INFRAESTRUCTURA
La I Feria del Libro Lima Norte se hizo con la misma calidad que la última que hubo en Miraflores. Si bien no arrojó los mismos resultados, Liliana Minaya, gerenta de la Cámara Peruana del Libro, señala que para ser la primera estuvo bastante bien. "Invierten mucho en educación, enciclopedias, libros para niños. Los padres gastan en educar a sus hijos como quizá sus padres no lo hicieron con ellos".
Miguel Saldaña, alcalde de Comas, dice que las municipalidades necesitan gestores culturales que vendan esta zona como polo cultural. "Las empresas no invierten porque no ven cifras. Nosotros en Comas hacemos teatro en las calles, abrimos mercado. ¿Quieren cifras? Las vamos a tener".
Productores culturales como Velit volverán a pasar el sombrero el 2009. ¿Qué pasará?
ASÍ LO DIJO (*)
"Es el proceso natural de todo mercado. Primero, consumo básico, aumento de la capacidad adquisitiva, adquisición de marcas de valor. Finalmente, consumo de bienes culturales como música, arte, literatura. Lo único que le diría a los empresarios, marketeros y publicistas es que no nos demoremos tanto, cuando no vimos el potencial de Lima norte en los noventa. Las empresas deberían ver el valor que daría a sus marcas auspiciar y llevar actividades culturales a un mercado tan importante".
(*) Alberto Goachet. Vicepresidente de Pragma DDB