17:57 | El primer presidente de esta unión de estados será el mandatario francés Nicolas Sarkozy
París (dpa) - Más de 40 estados de Europa, entre ellos los 27 de la Unión Europea y los países ribereños del Mediterráneo, con la única excepción de Libia, cerraron hoy en París un acuerdo inédito por el que se nuclean en la Unión para el Mediterráneo (UpM) con reuniones cumbre cada dos años, apuntando a la consolidación de la paz, el bienestar y la seguridad en la región.
La presidencia conjunta rotativa de la UpM será ejercitada en primera instancia por el mandatario anfitrión, Nicolas Sarkozy, y el presidente egipcio, Hosni Mubarak.
Sarkozy señaló que hay cuatro criterios para medir el éxito: la participación, el acuerdo para una declaración conjunta, la adopción de proyectos conjuntos y la ausencia de incidentes. Todo esto se habría cumplido en la cumbre de París, según el mandatario.
El presidente francés señaló que se había acordado poner en marcha seis proyectos regionales. Entre ellos se encuentra el saneamiento de las fuertemente contaminadas aguas del Mediterráneo, el desarrollo de la energía solar, la creación de autopistas terrestres y vías rápidas marítimas y la creación de una universidad del Mediterráneo.
No se especificó en la cumbre cuál será el mecanismo de decisión para adoptar proyectos conjuntos. La formulación original proponía que todos los miembros participantes de un proyecto sólo podían incorporar a otros países por unanimidad. Pero la declaración final se limita a subrayar el principio de consenso, sin entrar en detalles.
La decisión será tomada en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores prevista para el 9 de noviembre. En ese encuentro se resolverá también la composición y sede del secretariado de la UmP, para la que España postuló a Barcelona, Marruecos a Casablanca y Malta a La Valletta.
Más explícito de lo previsto fue en tanto la mención en la declaración final de las armas de destrucción masiva: todas las partes perseguirán en Cercano Oriente la creación de una región libre de armas de destrucción masiva nucleares, químicas y biológicas, así como de sus sistemas portadores.
A pesar de las dificultades en la formulación del texto de la declaración final, se registraron nuevos impulsos para el proceso de paz en Cercano Oriente. El primer ministro israelí Éhud Olmert anunció que su país iniciará negociaciones directas con Siria.
El presidente sirio Bashar al Assad, quien hizo en París su reingreso a la escena internacional tras años de ostracismo político de su país, había expresado ayer todavía que era temprano para un contacto directo en Israel, hasta tanto no se definiera la elección presidencial estadounidense en noviembre.