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La producción de aceitunas crece en Caravelí

12:14 | Los distritos de Acarí y Bella Unión aumentaron más de 100% su producción. El aceite de oliva es una de las principales opciones para exportar

Por Silvia Mendoza Martínez
Enviada especial

La aceituna está unida a nuestra historia contemporánea, aunque suene extraño. Sucede que junto a los primeros asentamientos españoles llegaron al sur del Perú las primeras plantas de olivo; así los siglos de historia y costumbres nos han dejado un dicho popular: "Las mejores aceitunas son de Yauca".

Pero tal afirmación ya no es tan cierta, pues sin desmerecer la producción yauquina, es probable que esa deliciosa aceituna que cada mañana saborea durante el desayuno provenga de Acarí y Bella Unión, distritos de la provincia arequipeña de Caravelí, que hasta hace unos años se consumían en la pobreza pero que ahora han alcanzado un importante desarrollo en el cultivo del olivo y se aprestan a dar el salto a la exportación.

Si bien los olivos de estos distritos no tienen la centenaria tradición de los yauquinos, desde el 2001 Bella Unión y Acarí han incrementado su producción promedio por hectárea de 3 a 10 toneladas (t). Y también han mejorado el tamaño de sus aceitunas, lo que refleja su calidad, al punto que buena parte de la producción ya se exporta.

Pero este proceso de mejora cuantitativa y cualitativa no ha sido fácil ni gratuito, pues si en algo coinciden agricultores como Hernando Bernedo, quien llegó con sus padres a la zona en 1951, es que la ayuda técnica y financiera de la ONG Adisur (socia local de Ayuda en Acción) ha sido fundamental.

Aunque el inicio de la cooperación de Adisur se centró en el control de la plaga de la 'Orthezia olivícola', con el tiempo esta institución se ha convertido en el catalizador del potencial olivícola del valle. Así lo confirma Walter de la Torre, uno de los principales productores de la zona, quien reconoce que la asesoría técnica que reciben ha impactado en la mejora de la productividad. "Hace unos 6 años los agricultores no le daban importancia a sus plantaciones, los olivos estaban abandonados, pero ahora la mentalidad está cambiando", afirma.

Según De la Torre, que ha logrado una producción de hasta 12 toneladas por hectárea en su fundo San Antonio, el gran problema que enfrentan es la falta de agua en la zona, pero aun esta dificultad se ha visto paliada con la construcción de más de 60 pozos con ayuda de la ONG.

Pero el incremento de la producción no ha sido la única noticia halagüeña para los agricultores de la zona, ya que la ola de frío que afectó el sur del país ha incidido en una superproducción de los olivos (este cultivo necesita de climas extremos para producir), y a pesar de la caída en los precios, esta no ha significado una pérdida significativa, pues una de las labores realizadas por Adisur fue mejorar la infraestructura para el almacenamiento de la aceituna y así dar una herramienta de negociación frente a los acopiadores. "Hemos almacenado una parte de la producción, el resto lo procesaremos como aceituna negra", comenta Bernedo.

Además, otra parte importante de la cosecha se ha destinado a producir aceite de oliva. Una de las experiencias más exitosas es la de Arnaldo Chalco, quien junto a su hijo Juan de Dios ha invertido cerca de 250.000 dólares para producir en su propia planta el aceite de oliva extravirgen de marca Elí.

FUERA DE FRONTERAS
La exportación no es excluyente al aceite de oliva y una muestra de ello es que la principal exportadora de aceituna del país, Agroindustrias Nobex, viene incrementando sus envíos al extranjero en un 20% anual y esperar cerrar el 2008 con la exportación de 15.000 kilos del producto, según afirma Luis Noriega, accionista de la empresa.

Quienes también apuntan en igual dirección son los miembros de la Asociación de Agricultores Ecológicos de Bella Unión-Acarí (AEBA), pues al estar a un paso de conseguir su calificación de cultivo orgánico por la certificadora IMO Control ya buscan nichos de mercado para colocar su producto.

Según Hernando Bernedo, los 20 socios de la AEBA han producido juntos 1,5 millones de toneladas este año, lo que significa que han alcanzado el mismo nivel de los agricultores convencionales, pero con la posibilidad de incrementar su productividad en el futuro.

Pero lograr la exportación directa es un proyecto que aún asusta a los productores, ya que es difícil hacer las dos labores, considera De la Torre. Por eso, Luis Ortega, presidente de Adisur, afirma que una vez alcanzado un avance significativo con los agricultores llegará el momento de impulsar una asociación de segundo piso (cluster) de productores de aceituna para lograr la exportación directa.
Una alternativa ecológica
Uno de los elementos de la ayuda técnica brindada a los agricultores de Bella Unión y Acarí consta de la venta de biocontroladores de plagas. Esta asistencia es brindada por Ciprobida (Centro de Investigación, Producción y desarrollo de Biocontroladores Agrarios).

Esta institución, formada en el 2002, cría tres tipos de controladores biológicos para atacar las plagas que afectan los olivos y el frejol canario. Además, junto a Senasa, da capacitación a los productores.

LAS CIFRAS
31%
De las 10.000 hectáreas de la provincia de Caravelí se destina a la producción de olivo.

45
Millones de kilos de aceituna se habrían producido este año en Bella Unión y Caravelí, asegura Walter de la Torre.

1.631
Productores de olivo se concentran en los distritos de Bella Unión y Acarí, con un promedio de 7,8 hectáreas por fundo.

3
Meses demora el procesamiento de la aceituna negra, mientras que la verde toma 2 meses.

500.000
Dólares ha colocado la ONG Adisur en la provincia para ayudar a los productores.

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