16:19 | Aafia Siddiqui fue extraditada luego atacar a un funcionario estadounidense el pasado 18 de julio
Washington/Karachi (Pakistán) (DPA) .- La familia de una mujer paquistaní extraditada a Estados Unidos acusada de cargos terroristas exigió hoy su repatriación, alegando que las acusaciones por terrorismo suponen un intento de encubrir cinco años de detención ilegal, violación y tortura en una base estadounidense en Afganistán.
Aafia Siddiqui, doctora en filosofía por el Instituto de Tecnología de Massachussetts, comparecerá hoy ante una corte en Manhattan tras ser extraditada, acusada de atacar a un funcionario estadounidense el 18 de julio, después de haber sido arrestada en Afganistán el día anterior.
Sin embargo, su familia y grupos defensores de los derechos humanos sostienen que Siddiqui y sus tres hijos fueron arrestados por agentes de la inteligencia paquistaní en Karachi en marzo de 2003 después que el FBI alertara de supuestos vínculos con Al Qaeda.
El fiscal estadounidense competente, Michael J. Gracia, dijo en un comunicado que la policía afgana detuvo a Siddiqui fuera de un complejo gubernamental en la provincia de Ghazni el 17 de julio y se incautó de diseños de explosivos, descripciones de tierras estadounidenses y pasajes del "Arsenal del Anarquista" que llevaba en su bolso. Siddiqui atacó entonces a un grupo de funcionarios estadounidenses que fueron a entrevistarla a un centro de detención afgano.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán declaró estar buscando vías de acceso consular a Siddiqui. "El gobierno tiene el compromiso de traer de regreso a todos los detenidos paquistaníes. Nuestros esfuerzos en este sentido continuarán", afirma un comunicado emitido hoy por el Ministerio.
Durante una rueda de prensa ofrecida hoy en Karachi, su hermana Fauzia Siddiqui rechazó esa versión de los hechos señalando la "coincidencia" de que tras cinco años de detención fuera de repente "descubierta" en Afganistán. Fauzia denunció que su hermana sufrió daños mentales debido a la "extrema tortura, incluyendo violaciones", a la que fue sometida.
El grupo independiente defensor de los derechos humanos The Human Rights Commission of Pakistan también calificó en un comunicado de mentiras las acusaciones contra ella.
Siddiqui volvió a Pakistán en febrero de 2003 tras terminar su doctorado en filosofía en Estados Unidos, pero no encontró trabajo y volvió a Estados Unidos el mismo año, alquilando un buzón a su nombre en Maryland que las autoridades estadounidenses alegan que en realidad pertenecía a Majid Khan, un supuesto miembro de Al Qaida residente en Baltimore.
De ser declarada culpable, Siddiqui podría ser condenada a 20 años por cada intento de asesinato y asalto que quede probado.