16:28 | En un rincón de Huánuco se encuentra un pueblo que lo acogerá con los brazos abiertos y le ofrecerá otra visión de la vida
Por Jack Lo Lau
Tantamayo, a 3.400 metros sobre el nivel del mar, es un pueblo como muchos en la sierra del Perú. Está protegido por imponentes cerros verdes. Casi todas las casas mantienen las tradicionales tejas en los techos. La plaza central, con una imponente pileta, deslumbra por el cemento que se diferencia con claridad sobre todo lo que lo rodea. El alcalde, Sofonías Gutiérrez, hace sus recorridos en una moto de 250 cc. La iglesia franciscana de 1770 se mantiene en pie a pesar de los años. Siembran tradicionalmente la papa, la oca y el maíz. Es decir, es un rincón del Perú que le puede hacer recordar a otros. Sin embargo, la gratificación visual de esta zona del departamento de Huánuco está hacia arriba, cerca del cielo. Lo que llaman los rascacielos de Tantamayo.
Camino al rascacielos
En estos momentos la carretera no está en buen estado. Las típicas descoordinaciones del Estado no permiten que esta parte de Huánuco se vea beneficiada con una buena vía de acceso. Por eso, llegar (saliendo desde la ciudad de Huánuco) puede demorar hasta 8 horas en medio de saltos y baches. El trayecto es bastante sacrificado. No se debe olvidar de sus almohadas viajeras, buena música y, si no se marea con el movimiento del carro, un par de libros.
Según nos comenta el alcalde de Tantamayo, al que todos llaman cariñosamente Sofo (que en su moto va y viene a Huánuco en tan solo 4 horas), todo se debe solucionar pronto, ya que el tramo de 160 kilómetros desde la capital de la provincia no debería representar, con una buena pista, más de 3 horas de viaje.
Sin embargo, les puedo asegurar que vale la pena el esfuerzo. Eso sí, está advertido de lo complicado de la ruta. Y a pesar de todo, lo que verá es realmente impresionante. Edificios preíncas de hasta 6 pisos construidos en piedra desde los que se tiene una mirada única de todo el valle. Fueron creados 300 años a. C. como fortalezas para tener el control total de la zona y realmente estar sobre los 4.000 metros sobre el nivel del mar, donde posan la mayoría de construcciones, te relaja y te da paz.
El distrito de Tantamayo está constituido por los poblados de San Pedro de Pariarca, Collarbamba, Pampa Florida, La Esperanza, Canchajirca, Carpa, Tingo Chico, Shucsha, Gangana y Quepacara por mencionar a los más importantes. Y todas las excursiones, debido a lo escaso de los servicios en los demás pueblos, toman como punto de partida el centro de Tantamayo en donde encontrará lo básico: comida y cama. Del agua caliente no se preocupe, son pocos los lugares donde la verá salir por los caños. A pesar de las limitaciones que presenta el pueblo, es un lugar acogedor.
Desde acá partirán a conocer todos los rascacielos que protegen este rincón de la provincia de Huamalíes en Huánuco. Uno de los más visitados por los turistas es el castillo de Susupillo, ubicado en el monte con el mismo nombre (susu = gemelo, pillo = curvas). Para verlo, primero tiene que llegar a Pampa Florida y enrumbar, a pie o a caballo, hacia estas ruinas a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar.
Si lo que quiere es caminar, le tardará, a paso firme, un poco más de 2 horas. Si no quiere complicarse, súbase a un caballo. Se demorará 45 minutos y no se cansará. Una vez cerca de las nubes verá lo que es considerado como la construcción prehistórica más alta de América. Tiene cinco pisos, tres pabellones y 16 habitaciones. Además apreciará un altar rodeado de tres murallas semicirculares, en donde se especula realizaban sus ofrendas. A pesar de que muchos de estos muros de piedra y barro no están completos, se conservan muy bien, con lo que bastará para que se dé cuenta de lo imponentes que fueron en su época.
Así que si está con ganas de conocer y respirar otro tipo de aire combinado con mucha aventura, anímese a conocer Tantamayo.