17:48 | En la homilía en la Catedral de Lima, instó a 'quitarse las caretas' y a ejercer el diálogo si se cree en la democracia
(Andina).- Hay que "quitarse las caretas" y ejercer el diálogo si se cree realmente en la democracia, sostuvo el cardenal y arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, al comentar las recientes protestas sociales en la amazonía.
"Hoy se habla mucho de democracia, inclusión y de diálogo, pero hay que quitarse las caretas y que cada uno realmente sostenga: si cree en el diálogo, que lo ejerza; si cree en la democracia, que la viva; si cree en la libre discusión de las ideas, que respete y también exponga las suyas; y así, seremos el país que queremos ser", expresó.
En su programa sabatino en RPP, señaló que es una pena contemplar de pronto como el país se encrespa y empieza a haber una situación un poco sorprendente, en la que algunos buscan sacar provecho de la situación.
"Realmente se ve que a río revuelto, ganancia de pescadores, porque salen titulares en los medios de comunicación, como si todo fuera un festival. No señores, son nuestras familias, nuestros amigos, nuestra realidad y territorio, es la estima por este país y el deseo de superación", refirió.
Las expresiones del religioso se producen tras la derogatoria en el Congreso de dos decretos que otorgaban a las comunidades de la selva y sierra la facultad de decidir sobre el uso de sus tierras con el acuerdo del 50 por ciento de sus integrantes.
La derogatoria había sido demandada por la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidepsep) con protestas que fueron coordinadas por dicha ONG, las cuales, en cierto momento, se tornaron violentas.
Diálogo y verdad
Cipriani indicó que hay una condición fundamental para el diálogo y que es la verdad. "Conversar sin interesarse por el resultado de la verdad; es entonces, quien miente con más habilidad. En las opiniones sobre temas políticos, económicos y culturales lo primero de todo es que la verdad tiene que estar encima de la mesa, no la ideología", señaló al indicar que la principal causa de la violencia en el país es la mentira.
En torno a la respuesta de la Iglesia frente a los conflictos sociales, el prelado señaló que se ha propuesto la utilidad social.
"Ya no es solo el rendimiento económico, que debe haberlo; sino qué beneficio trae al desarrollo de la zona desde el punto de vista social. Aquí hablamos de escuelas, hospitales, desarrollo humano, comunicación y una serie de aspectos que van a hacer la vida más humana; y al mismo tiempo, van a respetar el ámbito cultural de las personas", remarcó.
Añadió, asimismo, que si el mercado se limita a la ganancia económica, estamos destrozando a las personas, porque jamás vamos a ganar económicamente todos igual.
Para que queremos tener más dinero si se destroza a la familia, apuntó. "Es perfectamente compatible un buen nivel económico, una buena situación social; y al mismo tiempo, un cuidado de una calidad de vida", remarcó.
Explicó que a través de la utilidad social se puede alcanzar la paz social, pero es preciso la colaboración de todos los actores sociales.
Aseveró que la Iglesia no tiene respuestas y no es la responsable, ni debe serlo, para ponerse de un lado o del otro, para azuzar y estar creando un clima envenenado. "Si eso ocurre, no es ese el rol de la Iglesia", puntualizó.