13:38 | Secretario de Estado del Ministerio de Trabajo dice que sus compatriotas necesitan al menos 100.000 jóvenes de Laos, Myanmar, Camboya y Vietnam
Belgrado (dpa) - Los serbios necesitan al menos 100.000 jóvenes mujeres de Laos, Myanmar, Camboya y Vietnam para poder casarse y evitar así que la población continúe disminuyendo. Ésta es al menos la propuesta del secretario de Estado del Ministerio serbio de Trabajo y Asuntos Sociales, Zelyko Vasilyevic, que ha suscitado tanta indignación como aprobación.
La reflexión del político es sencilla: En los países asiáticos, donde "se puede vivir con un o dos dólares al día", a las mujeres seguramente les interese el proyecto. Además, "son budistas, profesan una fe pacífica cercana a nuestra ortodoxia. Las mujeres son hábiles y tradicionalmente fieles al Estado. Son partidarias de la natalidad y dan mucha importancia a los hijos", opina Vasilyevic. "Según mis cálculos, en los próximos cinco años tendríamos 300.000 bebés", añade. Por eso, propone que Belgrado abra en Asia oficinas para promocionar su iniciativa.
En la vecina Croacia, el sacerdote católico Anto Bakovic, apodado a sí mismo presidente del "movimiento de la población", calculó hace años un "déficit de 103.000 mujeres en edades entre 25 y 49 años". Para hacerle frente, propone que el gobierno fomente la "importación" de mujeres ucranianas.
Nadilyko Babic (alias "Gangster"), del municipio de Imotski, cerca de Split, es uno de los medidadores privados con más éxito. Orgulloso, cuenta que ha ayudado a formar 250 parejas de hombres croatas con mujeres ucranianas. "Es fácil", explica: "Hay que introducir lo que nos falta en Croacia".
Como cada vez nacen menos niños, la población croata podría disminuir este siglo de los 4,4 millones a actuales a 2,9 millones, prevén los demógrafos. En Serbia, la población, de 7,5 millones de habitantes, disminuye anualmente unos 50.000. Según la propuesta del político serbio, las asiáticas que lleguen al país para casarse deberán someterse a un chequeo médico, se les pagará el viaje y se les financiará el coste de la vida hasta que contraigan matrimonio.
En los foros de Internet y las cartas de los lectores se disputa una auténtica batalla campal entre serbios y serbias por la propuesta del político. Unos y otros se acusan mutuamente de no estar interesados en hombres y mujeres "normales y sencillos". A ellas sólo les importan "los coches grandes y las tarjetas de crédito", se quejan los hombres. Y ellos buscan "sólo máquinas de cocinar y hacer hijos", opinan las mujeres.
El politólogo conservador serbio Slobodan Antonic advirtió recientemente de un problema de base: En su opinión, el pueblo serbio sólo podrá sobrevivir si cambia "de sistema de valores". Hoy "nuestra élite cultiva los ideales del hedonismo, el materialismo y el consumo", escribió en el diario "Politika" de Belgrado. "Y una sociedad con esos valores debe empezar a desaparecer".