10:40 | Esta decisión podría tensar más aún los lazos del gobernante de izquierda con Estados Unidos
Caracas (Reuters) - El presidente Hugo Chávez expulsó el viernes de Venezuela a una delegación del grupo de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch, luego de que esa organización con sede en Estados Unidos lo criticó por erosionar la democracia en sus casi 10 años en el poder.
La decisión podría tensar más aún los lazos del gobernante de izquierda con Estados Unidos, el principal consumidor del petróleo de Venezuela, una semana después de que Chávez expulsó al embajador de Estados Unidos en Caracas.
La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, calificó el jueves a Venezuela como una autocracia.
Human Rights Watch (HRW) es un grupo independiente pero Chávez dice que colabora con el Gobierno de George W. Bush en una campaña para derrocarlo.
Venezuela expulsó a José Miguel Vivanco y a Daniel Wilkinson, que durante una conferencia de prensa el jueves difundieron un reporte sobre los derechos humanos en la nación sudamericana.
Los representantes de Human Rights Watch fueron expulsados por "agredir a las instituciones de la democracia venezolana, inmiscuyéndose ilegalmente en los asuntos internos de nuestro país", dijo el Ministerio de Información venezolano.
Por su parte, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, dijo que la delegación de Human Rights Watch "vilipendió" e "hirió" a las instituciones del país sudamericano.
"Se condujo al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, se le ingresó a un vuelo internacional, el más inmediato (...) y en este momento se encuentra fuera de espacio aéreo venezolano", dijo Maduro al canal estatal de televisión.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, en un comunicado difundido la madrugada del viernes, dijo que Vivanco "ha violentado la Constitución y las leyes de la República Bolivariana de Venezuela".
El director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco, dijo en la víspera que el Tribunal Supremo de Venezuela está parcializado por el Gobierno del presidente Hugo Chávez.
La organización de derechos humanos, con sede en Nueva York, afirmó que en el país no existe separación de poderes y apuntó en particular a los 12 magistrados electos en el 2004 por mayoría simple del Parlamento, que ampliaron las plazas de 20 a 32.
HRW consideró que el rol de esos jueces es decisivo para favorecer al Gobierno.