21:41 | Las organizaciones de caridad indicaron que la asistencia ya empezó a disminuir y que se tiene que tomar medidas para contraer el impacto
Ginebra (AP) - Las personas más pobres del mundo sufrirán más hambre, tendrán más enfermedades y menos empleos debido a la crisis financiera mundial, y las organizaciones de ayuda humanitaria podrán auxiliarlas menos, indicaron grupos de asistencia.
Las organizaciones de caridad que proporcionan alimentos, medicinas y otros suministros en diferentes países indicaron que los recortes ya han comenzado, pero que tomará meses o quizá más tiempo antes de que se sienta el impacto completo en los países más pobres de Africa, América Latina y Asia.
Los organismos de asistencia, además, afrontan algo más que solamente la perspectiva de un descenso en las donaciones. Las mismas condiciones económicas -como el aumento de los precios de los alimentos y en el desempleo- han incrementado dramáticamente el número de personas que requieren ayuda.
Philippe Guiton, de la organización World Vision, dijo a The Associated Press que su grupo planea frenar las contrataciones, lo que tendrá implicaciones en la entrega de ayuda a los necesitados del mundo.
"Lo que haremos ahora es emitir una orden para reducir los gastos, demorar las contrataciones, aplazar las adquisiciones de bienes de capital, etcétera, hasta que podamos percibir más claramente qué tanto han caído nuestros ingresos", agregó.
En tanto, Robert Glasser, secretario general del grupo CARE International, afirmó que su organización tiene "un grupo de importantes donantes que han invertido fuertemente en los mercados y que han visto que sus carteras han sufrido duros golpes".
Podría llevar meses o quizá más determinar lo que todo esto significa en el trabajo de campo, y tal vez años para que se logre una recuperación completa, dijeron las organizaciones de ayuda.
En Haití, el financiamiento para los proyectos de reconstrucción de algunas zonas devastadas por tormentas tropicales que mataron a 800 personas y que destruyeron más de la mitad de la agricultura en el país está en la cuerda floja.
"Es demasiado pronto para saberlo porque no hemos escuchado nada positivo ni negativo de nuestros principales donadores", indicó Greg Elder, subdirector de programación de los Servicios Católicos de Ayuda, con sede en Estados Unidos, en una entrevista telefónica desde el puerto haitiano de Les Cayes, en el sur de Haití.