22:17 | Especialmente con las variedades más frutales, que tienen particular éxito en países de tradición no vinícola como Brasil, Venezuela, Panamá y Costa Rica
San José (EFE).- El vino continúa ganando terreno frente a la tradicional cerveza y los licores destilados en Latinoamérica, especialmente con las variedades más frutales, que tienen particular éxito en países de tradición no vinícola como Brasil, Venezuela, Panamá y Costa Rica, informaron hoy expertos.
El enólogo argentino Pablo Serrano, de la empresa Terrazas de los Andes, explicó hoy en entrevista con Efe, que en los últimos años ha sido evidente el comportamiento positivo del vino en los mercados americanos, donde se ha posicionado en el gusto de consumidores tradicionales y de las nuevas generaciones.
"Cada vez hay un mayor conocimiento de la industria y un gusto en los consumidores por probar cosas nuevas, de modo que van apareciendo nuevos clientes pero también son más exigentes", comentó.
Diversos estudios señalan que el año pasado, con Argentina, Chile y Brasil a la cabeza, Latinoamérica consumió 2,08 millones de litros de vino, pero que para 2010 la demanda se incrementará en al menos diez por ciento.
Según Serrano, los vinos frutales y ligeros son los más apetecidos en los nuevos mercados, que están dominados por personas jóvenes con un nivel adquisitivo de medio a elevado, mientras que los consumidores más tradicionales aprecian los sabores que han aprendido a degustar a través de los años.
"El vino del nuevo mundo ha tenido un resurgimiento fuerte en todo el mundo; caracterizado por su sabor más frutal en comparación con la madurez de Europa o la madera de Estados Unidos. Nuestros vinos son más frutados y tenemos una gran variedad, lo que nos ha hecho ganar espacios en México, EE.UU. y hasta Inglaterra", señaló.
Si bien Chile se mantiene a la cabeza como el mayor proveedor regional para el mercado vinícola latinoamericano, Serrano subrayó que Argentina ha redoblado esfuerzos para aumentar su presencia en el continente, cambiando su estrategia, que por años estuvo centrada en su mercado interno.
Las bodegas latinoamericanas, añadió el enólogo, continuarán su expansión en el continente, pero han descubierto que las mayores oportunidades de crecimiento ahora están en Asia, que reporta crecimientos de consumo de hasta siete por ciento al año.