11:51 | 'Aunque no le colguemos con los intestinos de los obispos, lo tendremos que echar', se refirió en otro momento
Madrid (DPA).- Un alcalde español tuvo que declarar hoy ante la Audiencia Nacional en Madrid por un presunto delito de injurias graves al rey Juan Carlos, al que llamó "corrupto", "crápula" y "deleznable", declaraciones de las que no se retractó.
El alcalde la localidad gaditana de Puerto Real, José Antonio Barroso, de Izquierda Unida (IU), pronunció esa palabras el pasado 14 de abril, en el 77 aniversario de la II República. Ahora se enfrenta a penas que van de seis a 24 meses de multa. El fiscal debe decidir en diez días si pide la apertura de juicio oral o el archivo de las actuaciones.
"Al Borbón, si algo había que aplicarle, sería la Ley de Extranjería, y no a ningún emigrante que viene a construir este país", dijo en abril. Al rey "aunque no le colguemos con los intestinos de los obispos, lo tendremos que echar, más temprano que tarde, de forma democrática", añadió entonces este antimonárquico convencido.
Lejos de retractarse, Barroso continuó hoy sus críticas al monarca. "Vamos a ir demostrando lo que hemos dicho anteriormente", indicó. "Seguiré insistiendo en que se conozcan sus andanzas", dijo sobre el rey, entre las que citó presuntos "escarceos amorosos". "No me parecen mal, lo que me parece mal es que se paguen con fondos reservados", dijo.
El juez Fernando Grande-Marlaska considera que las declaraciones del 14 de abril "revisten por ahora" las características de un delito de injurias graves al rey y que trascienden "el ejercicio legítimo del derecho de libertad de expresión, incluso política, dada la condición del imputado".
"En este país no se puede hablar del rey, ni de sus negocios, ni de sus socios, ni de la fortuna de origen desconocido. El rey es inimputable, inviolable y, por lo que se ve, incalificable", dijo el alcalde a la salida de la Audiencia Nacional, donde una treintena de personas lo recibió con aplausos y banderas republicanas.
Su abogado defendió que las palabras del primer edil de Puerto Real, que lleva 20 años al frente de la localidad de unos 38.000 habitantes, se enmarcan en el ejercicio de la libertad de expresión, "sin ninguna intencionalidad, sino en un contexto histórico, en unas referencias históricas sobre la condición personal y familiar" de la familia real española.