16:42 | Algunos se muestran a favor y otros en contra del directivo, a raíz de la amenaza de suspensión de la FIFA, que tiene como fecha límite el 21 de noviembre
El súbito respaldo de los clubes -a través de Rafael Rizo Patrón- a la "institucionalidad" de la gestión de Manuel Burga, pudo haber causado sorpresa. "Reconocemos a la FPF como órgano rector del fútbol peruano pero sabemos que tiene problemas legales (.) Nos queda interponer nuestros buenos oficios", dijo el presidente de la ADFP. Sin embargo, en lo ambiguo de su respuesta se encuentra la ausencia de un consenso para tratar el tema.
En contra de Manuel Burga
Clubes como la Universidad San Martín señalan, a través de su gerente, Álvaro Barco, que "tienen que respetarse las normas nacionales". Ergo, que Burga se vaya. Sin embargo, el directivo santo afirma que "colisionar con la FIFA" (esto es el cumplimiento de la amenaza de suspensión) es la única respuesta, aunque ello vaya en contra de los intereses de los clubes.
"Mientras no haya un choque, Burga va a seguir al frente en base a amenazas que él mismo provoca. Los clubes sienten temor porque ven complicadas las posibilidades deportivas y económicas y piensan que la única forma de arreglar esto es mediante el diálogo. Yo no lo veo posible, pero si se llega a la desafiliación, se abre la posibilidad de que todos los estamentos vayan a FIFA a exponer las malas decisiones", añade Barco.
De la misma idea es Jaime Marimón, delegado de Coronel Bolognesi. "Si la FIFA dice que hay que fusilar a los réferis, no vamos a hacerlo porque nos vamos presos. Lo mismo sucede en este caso, si nos dan a escoger entre la FIFA y las leyes peruanas, elegimos sin duda las leyes peruanas. Sin embargo, clubes como Universitario, que van a jugar torneos internacionales, ponen delante del país a sus instituciones".
A favor de Manuel Burga
"La 'U' y Alianza piensan igual", dice Germán Leguía, el gerente deportivo de Universitario. ¿Cómo piensan? "De ser suspendidos seríamos los clubes más perjudicados por el arraigo popular que tenemos y hay otros equipos que están de acuerdo con nosotros. La única salida es que se vayan Arturo Woodman y el ministro Chang, y que Manuel Burga se quede y sea reconocido. Quizás a clubes como la Universidad San Martín no lo afecta porque ellos se mantienen con su universidad", apuntó Leguía.
La postura de quienes defienden a Burga parece ser igual de irónica. "La idea es cerrar filas en defensa del estatuto de la FPF y que se respete la decisión de las bases, porque de otro modo no participaríamos en torneos internacionales y nos quedaríamos a jugar la Copa Arturo Woodman", dijo José Mallqui al final de la reunión tras la que Rafael Rizo Patrón terminó diciendo que "todos sabemos que Burga quiere terminar su mandato".
'Cada uno solo piensa en llevar agua para su molino' representa el pensamiento de la mayoría de los clubes del futbol peruano. Esa falta de unión de pensamientos y fuerzas en pro de un mismo objetivo es la que ha desencadenado, en definitiva, la situación crítica en la que se encuentra el balompié nacional que el próximo 21 de noviembre podría entrar a la lista negra de la FIFA.