10:36 | Autoridades buscan que el Ejecutivo declare en emergencia sistema de tratamiento de aguas servidas. Ganaderos usan aguas residuales para regar pastizales
José Luis Gonzales
Cajamarca (El Comercio Norte).- Serios problemas de tratamiento de las aguas servidas tiene la ciudad de Cajamarca tras la inoperatividad de las lagunas de oxidación. Debido al problema, las aguas servidas terminan regando pastizales o en el río sin el adecuado tratamiento.
Las autoridades están gestionando ante el Ejecutivo se declare en emergencia el sistema de tratamiento de aguas residuales con la finalidad de conseguir financiamiento, se acorten los plazos y se obvien requisitos para proceder a la construcción de una planta de tratamiento de estos desechos líquidos. El acelerado crecimiento poblacional acrecienta la urgencia del proyecto.
Las seis de la mañana y las cinco de la tarde son las horas más insoportables para la población cajamarquina, testigo de los fuertes olores producto de la pestilencia de las aguas servidas que no son tratadas.
De las seis pozas -que abarcan una extensión de 16 hectáreas- solo a tres llega parte de los desperdicios líquidos de la ciudad que luego de recorrer cada una de las pozas. Terminan en el río Mashcón, cuyas aguas son utilizadas para ganado y regadío y cuyos índices de contaminación son altos.
Las lagunas de oxidación tienen una antigüedad de 22 años, fueron construidas para una población de 57 mil habitantes y para tratar hasta 70 litros por segundo de aguas residuales; hoy en día la población de Cajamarca distrito es de 180 mil habitantes, sumando los 20 mil ciudadanos flotantes diarios que usan los servicios de agua y desagüe, lo que genera 187 litros por segundo de aguas servidas sin ser tratadas. Debido a esto, las actuales pozas de oxidación han colapsado.
COSTOS
Ampliar las pozas de oxidación costaría S/.75 millones. El nuevo proyecto que considera una planta de tratamiento de aguas residuales está presupuestado en S/.48 millones, pudiendo abarcar un área máxima de cinco hectáreas, a diferencia de la actual que tiene una extensión de 16 hectáreas.
Ubelser Lezama, gerente de la empresa prestadora de servicios Sedacaj, responsable del servicio de agua y desagüe en Cajamarca, asevera que este problema está produciendo una contaminación de la población y del medio ambiente.
Informes de la Dirección de Salud Ambiental (DESA), y de la misma Sedacaj, demuestran que se han incrementado el nivel de contaminantes que son vertidos al río Mashcón, provenientes de las aguas residuales del sistema de alcantarillado de la ciudad de Cajamarca, las mismas que solo en un 24% reciben tratamiento preliminar.
PASTIZALES CONTAMINADOS
A lo largo de 175 hectáreas ubicadas al noroeste de la ciudad, los fundos ganaderos han roto las tuberías por donde circulan las aguas servidas, utilizándolas para regadío de sus pastos que alimentan a su ganado. Situación similar se observa a lo largo de 80 hectáreas ubicadas al sur de la ciudad. Existen denuncias efectuadas por Sedacaj ante la fiscalía contra los responsables de estos actos de sabotaje; sin embargo, no se conocen acciones sancionadoras contra estos ganaderos.
PROPUESTA DE SOLUCIÓN
Una primera medida para enfrentar este problema es declarar en emergencia las pozas de oxidación permitiendo con ello financiamiento, se acorten los plazos y se obvien requisitos para procederse a la construcción de una planta de tratamiento de aguas servidas.
Asimismo, el Fondo Minero de Solidaridad Yanacocha ha elaborado el perfil del proyecto a nivel de recargado que ha sido sustentado ante el Ministerio de Economía, Ministerio de Vivienda y congresistas cajamarquinos.
La propuesta contempla un sistema de reactores anaeróbicos de flujos ascendentes, utilizado en la mayoría de países de Europa. Consiste en un sistema de reactores en donde las aguas residuales tendrán un ciclo que permitirá una sedimentación adecuada de los residuos para luego pasar a otro proceso denominado de percolación de sedimentos y finalmente la cloración del agua para consumo de la ganadería.