Falta planificar el sector energía, afirma el presidente de Osinergmin
9:02 | Alfredo Dammert señala que se necesita una oficina que determine las necesidades
energéticas del país para no tener problemas de abastecimiento
Por Manuel Marticorena Solís
El presidente de Osinergmin, Alfredo Dammert, acaba de publicar el
libro "Regulación y supervisión del sector eléctrico", motivo
suficiente para pedirle una reflexión acerca de las fallas del sector
eléctrico peruano (falta de abastecimiento y generación eléctrica,
deficiencia en la transmisión eléctrica y tarifas eléctricas que no
bajan pese a la caída del petróleo). Esta es parte de una extensa
entrevista.
Es extraño que publique un libro acerca de cómo se regula y
supervisa el sector eléctrico cuando, antes que eso, debería afinar las
fallas que todavía existen en el mercado.
Creo que la
teoría y la práctica deben ir de la mano; si no hay un balance entre
ambas, puede haber resultados indeseables. Como (presidente del ente)
regulador, se me permite dictar un curso en la Universidad Católica
sobre regulación y supervisión del sector eléctrico y me interesaba
tener un libro de este tipo, porque no existe en ningún idioma ni en el
mundo un texto que hable de regulación en el sector eléctrico como un
todo: generación, transmisión y distribución, y que tenga ejemplos de
experiencias internacionales.
¿Hay regulación perfecta?
No hay regulación
perfecta. La regulación ha estado en evolución desde los 80, con la
privatización de las empresas eléctricas en el mundo. Antes los
ministerios determinaban las tarifas de una manera empírica y no se
preocupaban por un desarrollo eficiente. La regulación actual hace este
trabajo, porque busca que los costos y tarifas sean más eficientes. En
aspectos de regulación, el Perú está avanzado porque, al igual que
muchos países, hay licitaciones para que las distribuidoras compren
energía a las generadoras eléctricas.
Pero el sistema de licitaciones aún no funciona plenamente.
Diría
que estamos en una etapa anterior al sistema de licitaciones que se
pensó originalmente. Ahora se hacen concursos para la compra de energía
en el corto plazo y la idea es que la compra de energía se realice para
el mediano y largo plazo, porque con ellas se vende electricidad no
para el próximo año, sino para dentro de tres o cinco años. De esta
forma, pueden entrar nuevas generadoras. Confiamos en que esto se
logrará en el 2009.
De otro lado, siempre se habla de las posibilidades que
tiene el Perú en generación eléctrica. Pero, pese a ello, hay poca
inversión en el sector.
En Osinergmin quisiéramos convencer
al Ejecutivo de hacer licitaciones para concesiones hidroeléctricas en
la cuenca que se dirige hacia el Atlántico, donde se podrían generar
50.000 megavatios (10 u 11 veces más de lo que producimos ahora). Para
que una empresa invierta en una hidroeléctrica, se requiere de una
menor incertidumbre y de esto se podría encargar el Estado haciendo
estudios, definiendo cuánta agua va a usar la hidroeléctrica y qué
compromisos ambientales y sociales se deben cumplir antes de licitar el
proyecto. En algunos países, como Brasil, esto ya se hace. Hace más de
un año le hemos llevado el modelo al Ministerio de Energía y Minas; lo
que pasa es que no es tan fácil de implementar porque los estudios son
costosos.
¿Cuál es la crítica principal al modelo eléctrico que está usando el Perú?
La
principal... Diría que nos falta planificar el sector energético y
crear una unidad que se encargue de ello. Cuando se habló en los 80 de
la liberalización de todos los mercados, se consideró que no era
necesario tener este tipo de unidades. Pero ahora vemos que es
necesario que haya especialistas para ver escenarios de demanda de
energía en el futuro y las formas de abastecerla.
¿Esto no es competencia de Osinergmin?
Esto le
corresponde al Ministerio de Energía y Minas. Nosotros no podríamos
crear una unidad planificadora. Pero es posible que en el corto plazo
se decida crear una unidad de este tipo.
De otro lado, la población se sigue preguntando cuándo habrá un nuevo reajuste de las tarifas eléctricas.
Cada
mes se ajustan las tarifas de la generación, porque tienen una serie de
índices de precios (petróleo, carbón y tipo de cambio) que varían mes a
mes.
¿La constante rebaja del precio del petróleo no justifica un ajuste de las tarifas eléctricas?
Podría
haber un nuevo ajuste, pero ojalá que el tipo de cambio del dólar, que
es otro componente (de la tarifa), también baje. En el último ajuste
(hace quince días, cuando la tarifa bajó 2%) redujimos un 5% por la
caída del petróleo, pero el precio del dólar subió un 4%. También se
tuvo que contemplar el alza del precio del carbón, por lo que la rebaja
de la tarifa apenas se sintió.