9:22 | En una emotiva ceremonia se homenajeó al director general de El Comercio. Le entregaron la Orden El Sol del Perú en el grado de Gran Cruz
Abogado, matemático, filósofo, periodista, músico, profesor, políglota, pensador, político ¿Habrá algo que Francisco Miró Quesada Cantuarias no ha hecho en sus 90 años de vida? Su esposa, Doris, se ríe ante esta pregunta, pues efectivamente parece que Paco ha cubierto y probado todas las cosas que la vida nos ofrece.
Pero sorprendentemente no. Doris confiesa una cosa que a Paco aún le queda por descubrir: la cocina. "Degustar sí lo ha hecho varias veces, pero nunca ha cocinado". Y Paco coincide con ella. Sonríe y dice aún estar dispuesto a ingresar a la cocina, pero esta vez no para degustar, sino para cocinar. De ser así y conociéndolo, lo más probable es que para su próximo cumpleaños, el número 91, podamos sumar a la lista un título más: el de cocinero.
Pero no solo de títulos y logros académicos está hecha la vida. Y eso bien lo sabe Paco, quien, a decir de sus amigos cercanos, a veces aprobaba raspando, con 11, los cursos de matemáticas. Él también se ha dedicado a pasarla bien. Ha sido músico desde los 13 años, cuando tocaba el saxofón junto con una banda que realizaba presentaciones en vivo; levantador de pesas; boxeador; alpinista en Europa; andinista en Perú, ajedrecista con sus nietos, escritor de cuentos hasta el momento no publicados, aliancista, bailarín
A los 17 años escribió sus primeros artículos en El Comercio, donde, gracias a las enseñanzas de su padre, Racso, se dedicó a informar y no a lucirse, como debe ser. Y desde ahí no paró, dedicando más de 70 años de su vida al periodismo, a la verdad. Se doctoró a los 20, se casó a los 28, meses después de reencontrarse con Doris. Dirigió el suplemento El Dominical durante 50 años, creó el personaje Supercholo, el héroe del poncho que buscaba frenar a Superman. Fue embajador en Francia, ministro de Educación en el año 1963, pero por sobre todas las cosas un dedicado esposo por más de 60 años, un amoroso padre, abuelo y bisabuelo.
Por eso, y muchas cosas más, ayer el Estado lo condecoró con la Orden El Sol del Perú en el grado de Gran Cruz, la más alta distinción en una ceremonia repleta de personas inclinándose en su honor. El presidente Alan García, los familiares de Paco, sus colegas y amigos, todos estuvieron presentes anoche en el Museo de Osma para rendirle homenaje a quien nunca deja ni dejará de sorprenderlos.
Y es que es así, Paco Miró Quesada Cantuarias es un ejemplo de vida, justamente porque se ha dedicado a vivirla y a demostrarnos que esta es una mezcla de esfuerzo, pasión y amor por las personas y por lo que se hace.
Como canta el poema que le dedicó José María Arguedas, "No te canses, hermano, pero no descanses". Feliz cumpleaños, doctor Miró Quesada.
IDEALES INTACTOS
En su discurso de agradecimiento, el doctor Miró Quesada Cantuarias empezó preguntándose: "¿Cómo me siento a los 90 años? Depende de lo que se trate. Físicamente me siento muy diferente. He perdido fuerza, he disminuido de tamaño, he bajado de peso. Pero mental y espiritualmente he permanecido invariable. Tengo los mismos ideales que cuando era joven y cuando estaba en plena madurez: Luchar por la liberación de los hombres y mujeres del mundo entero, devolver sus tierras a los exiliados en su propia patria y proceder siempre de acuerdo a una visión humanista de la vida".
"¿Qué es el humanismo? El humanismo es ver a los demás compenetrándose con sus sentimientos, en sentir compasión por sus sufrimientos y en considerarlos como el centro fundamental, superior a la vida política, económica y jurídica", dijo durante su alocución.
La emotiva ceremonia fue conducida por Juan Paredes Castro, editor central de Política de El Comercio.
Mañana
Lea en el Suplemento El Dominical un completo homenaje al doctor Francisco Miró Quesada.