La ofensiva israelí divide la franja de Gaza y deja 64 civiles muertos
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Un soldado judío fue abatido y 40 resultaron heridos, dos de ellos de gravedad, en las primeras horas del ataque
Gaza (AP).- Unos 64 palestinos civiles han muerto en una profunda incursión de soldados y tanques israelíes que el domingo dividió a la franja de Gaza y sitió su mayor ciudad en la nueva fase de una intensa ofensiva en la zona, controlada por la milicia Hamas.
Miles de soldados en tres brigadas avanzaron después de un intenso bombardeo que les abrió camino el sábado por la noche al comenzar la ofensiva terrestre que escaló los ataques aéreos iniciados una semana atrás. Al amanecer del domingo una capa de humo negro cubría la ciudad de Gaza, mientras persistía el estrépito de las ametralladoras.
Las tropas israelíes siguieron el domingo combatiendo principalmente en zonas despejadas desde donde los extremistas de Hamas han lanzado cohetes, con mayor frecuencia y profundidad en los últimos días, hacia ciudades israelíes. Los habitantes de varias comunidades israelíes han comenzado a salir de los refugios antibombas con la esperanza de que hayan terminado los ataques con cohetes.
Con el apoyo de la artillería, los tanques penetraron por el sur de la Ciudad de Gaza hasta el asentamiento israelí abandonado de Netzarim, que Israel dejó junto con otras comunidades cuando salió de Gaza en el 2005.
Esa maniobra separó a la Ciudad de Gaza, el centro poblacional más grande del territorio --con unos 400.000 habitantes-- del resto de la franja.
Hamas afirma que solamente han muerto cuatro de sus combatientes. En el asalto terrestre han sido muertos 64 palestinos civiles, dijo el médico Moaiya Hassanain, funcionario del Ministerio de Salud.
Un proyectil israelí pegó en una ambulancia de un grupo civil en la localidad norteña de Beit Lahiya y mató a un paramédico, mientras una ambulancia de Hamas fue alcanzada en un ataque aéreo que mató a tres paramédicos, dijeron por separado la organización asistencial Oxfam y el médico Jamal Hawajiri. Un vocero militar de Israel afirmó que no tenía información de esos casos.
El Ejército informó que un soldado israelí murió y 40 resultaron heridos, dos de ellos de gravedad, durante las primeras horas de la ofensiva.
Las fuerzas israelíes no han entrado aún en las zonas urbanas, dijo el general brigadier Avi Benayahu, vocero del jefe del ejército. Empero, advirtió que la operación no es un "paseo escolar", por lo que será larga y exigente.
Por su parte, el primer ministro israelí Ehud Olmert dijo el domingo a su gabinete que Israel no puede permitir que sus ciudadanos continúen siendo atacados por los cohetes de Hamas desde Gaza. "Esta operación era inevitable".
El jefe de la inteligencia militar, el mayor general Amos Yadlin, dijo al gabinete que Hamas utiliza las mezquitas, instituciones públicas y domicilios privados como polvorines.
Yuval Diskin, director del servicio de seguridad israelí Shin Bet, dijo que mientras el liderazgo político de Hamas ha sido duramente castigado, su estructura militar "no ha recibido aún el golpe contundente que espera asentarle Israel". Sus comentarios fueron transmitidos a la prensa por el secretario del gabinete Oved Yehezkel.
El número de muertos en la franja de Gaza llegó a más de 512 desde el 27 de diciembre. La cifra está basada en datos de las Naciones Unidas y de autoridades palestinas de salud, así como de un recuento de la AP.
La ofensiva terrestre continuó siendo condenada en el Medio Oriente y Europa, mientras Estados Unidos bloqueó el sábado la aprobación de una declaración del Consejo de Seguridad de la ONU que pedía una tregua inmediata y expresaba grave preocupación por la escalada violenta.
En la Ciudad de Gaza, algunos civiles se aventuraron a tratar de escapar. Lubna Karam, de 28 años, dijo que ella y otros nueve parientes pasaron la noche apiñados en un pasillo de su casa. "Seguimos oyendo el ruido de los aviones y no sabemos si viviremos mañana o no".
La franja de Gaza estaba a punto de perder contacto con el mundo por los daños considerables en su red telefónica. La empresa palestina Paltel Group informó que el 90% de su servicio celular en Gaza estaba inactivo, así como numerosas líneas de telefonía fija.
El presidente israelí Shimon Peres dijo que Israel debe seguir adelante pese a los pedidos internacionales para que cese la ofensiva y agregó que una tregua carece de sentido sin haber logrado desarmar los lanzacohetes de Hamas.
"No deberíamos aceptar la idea de que Hamas continuará peleando y que nosotros deberíamos declarar una tregua. No tiene sentido alguno", dijo a la cadena de televisión estadounidense ABC.
Según varios palestinos, el ejército israelí interceptó la transmisión de la televisora de Hamas, Al Aqsa, para pedirle a la población que no sirviera como escudos humanos de los milicianos. Peres insistió que Israel no intenta volver a ocupar Gaza ni siquiera aplastar a Hamas, sino que quiere "aplastar el terror".
El ministro de la Defensa israelí, Ehud Barak, dijo esperar una larga y complicada campaña en Gaza, territorio densamente poblado con 1,4 millones de habitantes, donde los milicianos operan y se ocultan fácilmente en medio de un atiborrado panorama urbano.