"Lo que se debe exigir es que trabajadores con problemas de alcohol se traten"
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No puede haber un fallo favorable a un trabajador con ese problema sin un compromiso a dejar los malos hábitos, aseguró el director ejecutivo de Cedro
El director ejecutivo del Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (Cedro), Alejandro Vassilaqui, sostuvo hoy que el Tribunal Constitucional (TC) debió exigir que los trabajadores con problemas de alcoholismo se sometan a un tratamiento para superar su enfermedad, "porque es imposible dictaminar algo a favor del trabajador sin lograr que se comprometa a dejar los malos hábitos".
"Al trabajador se le debería exigir que asuma el problema de los excesos en el consumo de alcohol y drogas y obligársele el tratamiento. Esa es una de las condiciones para que el empleado pueda continuar en la empresa", manifestó Vassilaqui en diálogo con
elcomercio.com.pe.
El directivo comentó que este tipo de medidas se aplica en todos los países de la región, por lo que consideró conveniente que en el Perú se cree un marco legal que contemple este tipo de obligaciones.
"Por ejemplo, si alguien es atrapado manejando ebrio se le obliga a pasar por procesos de desalcoholización, y se le obliga a prestar servicios colectivos por el solo hecho de manejar ebrio y no de tener un accidente. Lo mismo tendría que aplicarse acá", precisó.
DE POLÉMICA NACIONALAyer, el presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon,
criticó duramente la decisión del órgano constitucional de ordenar la reposición de Pablo Cayo Mendoza, trabajador de limpieza de la Municipalidad de Chorrillos, quien fue despedido por acudir a su centro de labores en presunto estado de ebriedad, en el año 2004.
"El fallo del TC es una vergüenza. Yo creo que da muy mala imagen al Perú. Esta noticia debe estar dando la vuelta al mundo (y dirán) que, en nuestro país, (el caso de) la gente que llega borracha al trabajo no es causante de despido. Eso realmente es vergonzoso", enfatizó Simon a su salida de la Fortaleza del Real Felipe, en el Callao.
El vicepresidente del Tribunal Constitucional, Carlos Mesía, insistió en que lo único
que hizo dicho órgano fue aplicar la ley, tras resaltar que no hubo "reiterancia" en la conducta del trabajador.
"El tribunal ha aplicado la ley, que dice que, para despedir a un trabajador por estado de embriaguez, tiene que ser de manera reiterada (...). No hay sanciones anteriores, no hay reiterancia (...), no hubo ningún exceso, no hubo hechos graves y, en consecuencia, el tribunal aplicó la ley de la competitividad laboral", subrayó.