14:01 | El hecho que conozca a muchos integrantes de la Marina, entre ellos al detenido Elías Ponce Feijoo, no compromete al vicepresidente, dijo el mandatario
(DPA).- El presidente Alan García descartó cualquier vinculación de su vicepresidente, el vicealmirante en retiro Luis Giampietri, con la organización de espías telefónicos liderada por oficiales retirados de la Marina y desarticulada la semana pasada.
"Tengo un buen concepto de Giampietri. Es un hombre honesto, positivo y confío en su lealtad", dijo García tras llamar "ridículas" a las versiones que insinúan conexiones entre el vicepresidente y los ahora presos miembros de la empresa Business Track.
"Él (Giampietri) como miembro de la Marina naturalmente conoce a muchísimos integrantes de la Marina (y) evidentemente tuvo amistad con el señor (Elías) Ponce Feijoo (copropietario y gerente de Business Track), pero eso no lo compromete en acciones de 'chuponeo'", afirmó el jefe de Estado.
Diversos medios periodísticos documentaron en los últimos días que Ponce, capitán de navío en retiro, era muy cercano desde años atrás al vicepresidente, quien incluso quiso nombrarlo jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia.
Otros miembros de Business Track también tenían relación con Giampietri o personas del entorno íntimo de éste, según investigaciones de varios diarios limeños. El vicepresidente es un profundo conocedor de los temas de inteligencia.
Las actividades ocultas de Business Track fueron puestas al descubierto por uno de sus trabajadores, que las denunció en venganza por retrasos en sus pagos. La Fiscalía estableció que la empresa, que formalmente ofrecía servicios a instituciones para vigilar que sus comunicaciones no fueran interceptadas, realmente hacía lo contrario: espiar por pedido de terceros con fines empresariales o políticos.
Seis personas están ahora presas por las interceptaciones, conocidas popularmente como "chuponeo", incluidos cinco marinos, dos de ellos en actividad y destinados al servicio de Inteligencia de su institución.
Business Track fue entre otros episodios la responsable de interceptar las llamadas telefónicas que al hacerse públicas desnudaron un caso de corrupción petrolera y provocaron la caída del gabinete ministerial en octubre en medio de un gran escándalo.
"Estamos comenzando una situación de limpieza en el país. Eso es lo que importa, no ver lo negativo, sino lo positivo. Ya tomamos el hilo de esta madeja, de este laberinto chismoso, sinvergüenza y mercantilista", dijo hoy García al celebrar las capturas.