10:12 | El balneario de Asia reforzó también la seguridad, pero playas del distrito de San Antonio, en la provincia de Cañete, carecen de efectivos
Durante el verano la ciudad se muda a las playas del sur. Hacia allá van familias en busca de relajo, jóvenes atraídos por las discotecas, deportistas, bancos y centros comerciales atentos a la oportunidad de negocios. Los delincuentes tampoco pierden la ocasión de cometer sus fechorías y hacen que las cifras de robos y asaltos en el sur se eleven como la temperatura de la estación.
El verano pasado más de veinte autos fueron robados de los clubes de playa de Asia. Por ello Mariano Peña, director de la Asociación de Propietarios de Inmuebles del Litoral Sur (Aprils), precisa que este año se ha contratado a una empresa supervisora de los guardianes internos de los clubes de playa y a 50 policías para resguardar el perímetro de las construcciones ubicadas entre los kilómetros 94 y 103 de la carretera Panamericana Sur.
Además, desde principios de este mes, la Policía Nacional envía los fines de semana 120 efectivos para vigilar el orden en el bullicioso bulevar y el pueblo de Rosario de Asia como parte del Plan Verano. La madrugada de ayer se intensificaron las operaciones de alcoholemia en el exclusivo balneario. La policía y un representante del Ministerio Público retuvieron las licencias de conducir de veinte personas porque se encontraban en evidente estado de ebriedad.
Las autoridades detectaron también que las discotecas Asia del Mar, Nikita y La Huaka incumplen con el horario límite de atención y venta de licor, fijado a las tres de la madrugada.
REFUERZOS DE VERANO
Unos 100.000 autos salen los fines de semana rumbo a alguna de las más de cien playas que se encuentran entre los kilómetros 20 y 100 de la Panamericana Sur, según los reportes de la Empresa Municipal de Peajes de Lima (Emape).
Asia no es el único distrito desbordado por los visitantes de verano. En Punta Hermosa el alcalde Guillermo Fernández dice que los cincuenta serenos, que en realidad son vecinos del distrito que apoyan con la vigilancia, no pueden controlar la peligrosa vida nocturna que tiene este balneario por sus discotecas.
"La avenida García Rada se llena de gente ebria y de drogadictos. Además las calles se inundan de vehículos porque no hay lugares para estacionarlos", relata el alcalde. A inicios de esta semana el ministro del Interior, Remigio Hernani, se comprometió a incrementar el número de efectivos policiales para vigilar los balnearios del sur de la ciudad y desde ayer se empezó a cumplir su ofrecimiento.
El jefe de la Séptima Dirección Territorial (Dirtepol), general PNP Arturo Dávila Vega, precisó que 418 efectivos vigilan las playas de Lurín, Pachacámac, Punta Hermosa, Punta Negra, Santa María, San Bartolo y Pucusana. Ellos se quedarán de forma permanente hasta el fin del verano.
No obstante el distrito de San Antonio, donde se encuentran las playas Puerto Viejo, León Dormido, La Ensenada y La Virgen, carece de vigilancia. Ayer no vimos policías en estas playas pese a que la Municipalidad de San Antonio informó a este Diario que había contratado a doce efectivos para esa labor. El año pasado la ausencia de vigilancia fue aprovechada por delincuentes que a bordo de una camioneta blanca y con un arma de fuego asaltaron a los campistas de la playa León Dormido. Se presume que esa misma banda es la que puso piedras en el puente San Andrés para emboscar a los conductores que se detenían a recoger los obstáculos colocados en el camino.
Campistas que entrevistamos ayer relataron que se han producido dos robos de vehículos en la playa La Ensenada en los últimos días.
CARRETERAS VIGILADAS
La autopista Panamericana Sur --desde el kilómetro 20 hasta el 101-- también está vigilada los domingos por un contingente de 142 efectivos de la Policía de Carreteras, cuyo jefe, César Fourment Paredes, señaló que en lo que va de este mes se han registrado 19 accidentes de tránsito en los que murieron cinco personas y resultaron heridas catorce.
Para evitar que la cifra siga creciendo, la policía pide a las municipalidades colaborar con el control de la venta de licor en los balnearios, ya que la mayoría de disturbios y accidentes se produce porque las personas han bebido en exceso. Los kilómetros 56, 89 y 112 fueron identificados por la Policía de Carreteras como puntos críticos debido a que allí se producen con más frecuencia accidentes de tránsito. Para ello esta jefatura dispone de catorce patrulleros, dos camiones de rescate y nueve motocicletas.