Simon defendió acción policial en Pomac y respaldó a ministro Hernani
20:08 |
Ante la Comisión Permanente del Congreso, el primer ministro exigió sanciones a la mafia de traficantes de tierras
(Andina).- El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, sostuvo que el desalojo a los invasores del Santuario Histórico Bosque de Pomac se hizo con todas las previsiones suficientes y que no se podía esperar más para intervenir, porque el área depredada en la zona ascendía ya a dos mil hectáreas.
Simon detalló que en reiteradas ocasiones se postergaron los operación en cumplimiento con una disposición judicial, con el fin de garantizar el clima de tranquilidad en Lambayeque, pues, en las fechas en que se preveía intervenir había un paro.
Explicó que luego se realizó la Cumbre del APEC, y, posteriormente, se decidió esperar a que los niños que habitaban en la zona finalizaran el año escolar, para no interferir en sus estudios.
Durante su presentación ante la Comisión Permanente del Congreso, el jefe del Gabinete Ministerial remarcó que también se debe tener en cuenta que la zona representaba un área cinco veces mayor que el distrito de La Victoria.
Además, recalcó que
los invasores no eran personas pobres, pues se trataba de ciudadanos que pagaban a los supuestos estafadores entre tres mil y cuatro mil 500 nuevos soles por hectárea.
"Ello demuestra que no se trataba de gente pobre, sino de gente que aprovechaba nuestro debilitado sistema legal", dijo.
No obstante, dijo que el gobierno regional de Lambayeque siempre se preocupó por dar una salida pacífica a los invasores. "Cuando empecé a ser presidente regional nos comprometimos a ofrecer una salida pacífica y trasladarlos a otro lugar, incluso ofreciéndoles trabajo, pero ellos no quisieron."
En ese sentido, señaló que existe una mafia de traficantes de tierras, que debe ser sancionada. "Creemos que es necesario que este Congreso, por el respeto que se merece, y también la opinión pública podamos analizar de forma muy fría los hechos", indicó.
Del mismo modo, Simon anunció que el Gobierno entregará una vivienda a los familiares de cada una de las víctimas y remarcó que este hecho debe servir de lección para que nunca más se vuelva a repetir.