El dominical

Un Plan Nacional de Lectura, Milagros Saldarriaga y Pedro Villa

Columna de opinión por Milagros Saldarriaga y Pedro Villa, directora de la CasLit y director de Contenidos de la CPL

Un Plan Nacional de Lectura, Milagros Saldarriaga y Pedro Villa

Columna de opinión por Milagros Saldarriaga y Pedro Villa, directora de la Casa de la Literatura Peruana y director de Contenidos de la Cámara Peruana del Libro

En el marco de la presentación de la nueva comisión consultiva del Ministerio de Cultura, cuya primera tarea será desarrollar una Política Nacional de Cultura, consideramos pertinente situar la necesidad de un Plan Nacional de Lectura, que sea parte axial de la política general del sector.

La lectura es un derecho que permite la expresión y el desarrollo cultural. Un ciudadano lector accede a la información que le posibilita participar en la vida en sociedad, intercambia conocimientos, crea, opina de manera crítica y ejerce sus derechos culturales y educativos. Esto último hace de la lectura una práctica indispensable: el acceso a esta es un vehículo privilegiado para que se interioricen y desarrollen los demás derechos.

Una vía indispensable para instaurar una política de lectura es el desarrollo efectivo del Sistema Nacional de Bibliotecas, reglamentado en 2014. Actualmente no sabemos cuántas bibliotecas existen en el país y cuántas cumplen con los estándares internacionales para que sean espacios de discusión, formación e intercambio.

Otra vía importante es el desarrollo del sector editorial peruano, compuesto principalmente por microempresas. Esta base debe crecer para generar una industria que abastezca las necesidades de lectura y garantice la bibliodiversidad. No obstante, es indispensable comprender que el libro no es el único soporte de lectura. En nuestro país hay muchas formas de leer, crear con la palabra y comunicarse; todas deben ser parte de la reflexión que permita el diseño de un Plan de Lectura. Los planes de lectura de los países vecinos, si bien tienen el núcleo en educación y cultura, se extienden a salud, inclusión social o solución de conflictos. A diferencia de estos, el Perú no ha desarrollado hasta el momento una política de lectura y bibliotecas. Esta ausencia evita el desarrollo pleno de los peruanos.