Oxapampa: conoce al hombre que conserva la naturaleza en un albergue ecoturístico

El ingeniero forestal Eduardo de la Cadena creó Ulcumano Lodge: un proyecto de ecoturismo y conservación del bosque nublado de Oxapampa que hoy conforma un corredor biológico de más de 2.000 hectáreas.

Cristóbal, el hijo de Eduardo de la Cadena, tiene apenas ocho meses de nacido. Su padre lo sostiene en su regazo. Lo mece con una pierna mientras el sol cae en el porche de una cabaña en el medio del bosque nublado de la selva central. Es sábado y estamos en Ulcumano Lodge, en  el distrito de Chontabamba, Provincia Oxapampa, Sector La Suiza. No hay Internet, no hay cableado eléctrico, ni línea telefónica, y al lado izquierdo de la pantalla de todos los celulares solo aparece el mensaje: “Sin servicio”. Hay, en cambio, dos hamacas, paraguas verdes para la lluvia, mesas y sillas de madera alrededor del cobertizo, cientos de árboles de Ulcumano, caminos para observar aves, quebradas y zarzamoras silvestres que la mamá de Cristóbal usará más tarde para preparar un postre.

Toda la energía que se usa en este albergue ecoturístico  para encender luces es de paneles solares, focos renovables y todos los insumos biodegradables; y el agua, de las quebradas que llegan de las copas de los árboles. Cristóbal nació aquí y, no lo sabe aún, pero su padre ya lleva más de 10 años en este lugar, cuando después de haber sido el guardián de los bosques nublados del Parque Nacional Yanachaga Chemillén, empezó su propio proyecto de conservación: Ulcumano Lodge, un proyecto ecológico en la selva central en el que los visitantes tienen la oportunidad de vivir el turismo de naturaleza y aventura, pero, sobre todo, aprender en vivo sobre conservación.

La primera vez que Eduardo de La Cadena llegó a Oxapampa, lo hizo en bicicleta. Hace 13 años, le tomó cinco días partiendo desde Lima. El viaje lo hizo casi por azar, cuando armó una ruta de preparación que lo trajo hasta allí, con miras a una competencia que lo llevaría a la Patagonia a través del ciclismo de montaña. Desde adolescente lo habían cautivado los deportes de aventura como la escalada en roca y el trekking. No consiguió finalmente auspiciadores para poder continuar con ese deporte, pero, por su profesión como ingeniero forestal le ofrecieron un trabajo como voluntario en el área de turismo del Parque Nacional Yanachaga Chemillén: 122.000 hectáreas de conservación a una hora de Oxapampa ciudad. Al poco tiempo, se convirtió en jefe de este parque. Ya eran tres años en Oxapampa y, luego de una visita a Costa Rica donde aprendió sobre ecoturismo, se dio cuenta que debía instalarse definitivamente en esa zona, porque quedaba mucho por conservar. Entonces, en su últimos meses en el Parque, usaba sus ratos libres para ir a barnizar las cabañas del futuro refugio que empezaba a construir.

El panorama era evidente: la agricultura, la ganadería y la tala estaba desforestando y quemando miles de hectáreas de terreno en esta zona de bosque nublado. Eduardo de la Cadena sabía que adquiriendo tierras para crear una albergue ecológico aquí no solo ayudaría a conservar cientos de especies de flora y fauna, sino que protegería una fuente de agua para miles de personas de las comunidades aledañas. “El bosque de neblina es productor de agua. La neblina llega al bosque, choca con los árboles, se filtra y es lo que alimenta a las quebradas. Es la fuente de agua para el Chanchamayo y Perené”, explica Eduardo. Hoy, con Ulcumano Lodge, tiene 138 hectáreas de conservación, y es el hábitat de 170 especies de aves y mamíferos vulnerables como el oso de anteojos, el puma y el venado colorado; y del árbol podocarpus: árbol nativo del grupo coníferas de donde viene el nombre Ulcumano.

En diez años de impacto, Eduardo ha reforestado la zona, devolviéndole al bosque sus árboles nativos y el agua para sus quebradas. Cada visitante que se ha hospedado en sus cabañas, después de salir a observar aves en la madrugada, caminar seis horas en el Parque Yanachaga Chemillén o hacer bicicleta de montaña en la libertad de este bosque, debía despedirse sembrando uno de estos árboles. El terreno se iba sanando, pero muchos de la región no terminaban de entender al ecoturismo como una alternativa de progreso sostenible. Eduardo se encargaba de convencerlas para que no vendan ni usen terrenos vecinos para actividades que dañen el ecosistema. Y cuando no pudo, se encargó de reunir a amigos y conocidos para que compren estas tierras con el mismo propósito que lo ha movido desde hace más de una década: el turismo para la conservación. Así, diez años después, ha conseguido crear un corredor biológico de 2.000 hectáreas que ya están protegidas gracias a su trabajo, aunque no sean de su propiedad.

Oxapampa: conoce al hombre que conserva la naturaleza en un albergue ecoturístico

Esta tarde de sábado, frente a su hijo, Eduardo de la Cadena dice que aún el proyecto se maneja a una lucha diaria para hacerlo sostenible. Mientras su esposa se ocupa de la cocina del albergue, él mismo se encarga de los cuartos y a veces debe hacer aparte consultoría forestal y guiado turístico para generar recursos de financiamiento. Recuerda que sus amigos de Lima hace años lo cuestionaban diciéndole qué iba a ir a hacer en Oxapampa si no había Internet y toda la vida estaba en la ciudad. A lo que les contestaba que acá estaba toda la vida y no en el cemento, las discotecas, los celulares y el tráfico de la urbe. Aquí, con agua y cielo limpios, árboles y aves, ha comenzado a criar a su hijo, la extensión más importante de su vida.

“En todo este tiempo veo que hemos dejado un impacto importante en la población y en todos los que han venido. La idea es que se pueda replicar y que Oxapampa se convierta en un destino principal de ecoturismo del Perú. Que cada vez más gente venga, que sigan llegando científicos para la investigación. Ese es el legado que quiero para mi hijo. Pienso que con esto le dejo un lugar con agua limpia y cielo limpio para respirar en vez de dinero. Le voy a enseñar a vivir y a crecer en esto”, dice, abrazado de Cristóbal bajo un árbol de Ulcumano. 


✎ Escribe: Diana Hidalgo
❉ Fotos: Roberto Zamalloa

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