Cranberries quieren pegar la vuelta tras celebrada noche en el Monumental

Dolores O’ Riordan confesó en el escenario que “leyó mucho de nuestro bello país, su historia y espiritualidad” y que le impresionó la acogida que tuvo en su llegada. Prometieron volver

Martes 09 de febrero de 2010 - 09:38 am
Imagen

Por Daniel Meza

Bastó apenas un pequeño sector del estadio Monumental –el estacionamiento sur– para que el quinteto nos transporte a otra dimensión. Quienes estuvimos presentes sabemos lo que fue caer en el remolino de energía que desplegó el grupo irlandés sobre el compacto estrado. Fueron más de 10 mil almas que cantaron sin parar en una noche de puro rock melódico, nostálgico y también soñador. A nadie le interesó que jamás se llenara la zona preferencial, ni que el concierto tuviera un pequeño retraso. Lo único que importó fue que la voz fulminante de Dolores O’Riordan y las guitarras de The Cranberries empezaran a remecer el lugar.

Fue entonces que, apenas empezó a sonar “How” –tema con que arrancaron– los cuerpos no pararon de moverse. Todos, hasta los que no se sabían la letra, empezaron a entonar la música llevados por una frontwoman por la que no pasaron los años: O’ Riordan saltó, corrió y movió su menuda figura al ritmo de su música.

De inmediato, nos tocó el corazón con un pequeño pero sentido saludo a los peruanos: “Cuando fui niña leí mucho acerca de este hermoso país, su historia, su espiritualidad. Me dieron una grandiosa bienvenida y me sentí muy feliz al verlos llegar esta noche”.

La viva voz con la que O’Riordan interpretó temas como “Salvation”, fue a la vez desgarradora cuando nos hizo compartir la tristeza de un desamor en “When you’re gone”.

MOMENTO “ZOMBIE”
El momento esperado ya llegaba. Las pantallas a los costados del escenario mostraron la dimensión de las circunstancias. El perfil perfecto de la cantante señalaba al cielo con el micrófono apuntando hacia su mejor virtud. Más abajo, el mar de brazos alzados y rostros delirando por una mezcla genial de sonidos llamada “Zombie”.

Cuando parecía que todo acababa, nos devolvieron la esperanza con una sensacional interpretación de “Dreams”; sin duda, el tema más disfrutado del concierto.

Nadie quedó decepcionado con la performance de los de arriba y los de abajo. Los propios artistas se mostraron maravillados del dominio, la interacción y la entrega que todos pusieron en aquel ‘ballet’ del soft rock que armó la vocalista cuando animó a todos a aplaudir hacia arriba.

Antes de cantar el tema final, Dolores premió a la masa emocionada por tanta buena música. “Vamos a regresar el próximo año. Hemos tenido la más impresionante acogida aquí en Perú”, disparó Dolores al final, para arrancar un nuevo aplauso de los asistentes, que ya esperan su retorno.