A manera de homenaje, Cecilia Amenabar compartió un manuscrito del músico que luego se convirtió en canción de Soda Stereo

La misiva data de julio de 1991. Gustavo Cerati se la envió a quien por ese entonces era su musa inspiradora, la chilena Cecilia Amenabar, hoy madre de sus dos hijos. Tres años después, en 1994, aunque con pequeñas modificaciones, cada frase que contenía la carta fue musicalizada hasta quedar convertida en un éxito de Soda Stereo incluido en el álbum “Zona de promesas”. El intitulado “No necesito verte (para saberlo)”, precisamente el juego de palabras que más se repetía en el papel
“Sé que estarás cruzando la ruta de la libertad, entre las fieras, indiferente, tan profunda, tan casual; buscando amar a un hombre encerrado en la tempestad”, es el inicio del manuscrito que a manera de homenaje, esta mañana, Amenabar hizo público al cumplirse un año desde que su ex esposo sufriera un accidente cerebro vascular en Venezuela.
En declaraciones a un diario argentino, Cecilia dijo que Cerati se la mandó por correo desde Buenos Aires (esta vivía en Chile) y que ahora estaba gustosa de compartirla con todos los que están al pendiente de la salud del músico. “También me hacía unos dibujitos relindos, a la antigua”, afirmó.
“Si una vez él me dedicó eso a mí, ahora de mí va para él con todo mi amor”, agregó.
El matrimonio Cerati – Amenabar duró entre 1992 y el 2002, producto del mismo nacieron Benito y Lisa, quienes viven cada uno a su manera el internamiento de su padre. Sobre el particular, Dora, tía del músico, manifestó: “Benito es el más grande y está muy golpeado, siente mucho la falta. Además, él sigue su legado con la música, tiene su banda. Lisa también está muy dolida. Esta semana, cumplió sus 15 años y quiso hacer una pequeña celebración”.