Alrededor de 60 personas trabajan en la panadería de la feria haciendo variedades de todas partes del Perú

Para acceder a todas las notas de Mistura 2011 ingresa aquí
Aún te quedan dos días para disfrutar alguna de las más de 50 variedades que se ofrecen en el Rincón del Pan. Aquí algunas muestras.
CACHANGA DOMINGUERA
En Piura, los domingos, después de la misa, es usual que las personas vayan en busca de uno de estos panes a los que se ha añadido trozos de chicharrón. Tomás Bances, jefe de producción del Rincón del Pan, es el encargado de prepararlos.
Prácticamente, su elaboración sigue siendo la misma. La mayor diferencia es que ya no emplean tanta mantequilla de cerdo como antes.
BAGUETTE DE GRANOS ANDINOS
Los panaderos decidieron darle un pequeño giro al tradicional baguette. Para esta edición de Mistura, lo hicieron en base a granos andinos, específicamente la quinua y kiwicha. Su idea fue difundir más el consumo de cereales, especialmente en niños, dados sus valores nutritivos.
No dudes en acompañarlo con tu almuerzo. Ya sea con un plato de lomo saltado o con una patita con maní, quedará perfecto. Este pan se elabora todos los días, así que tienes tiempo para probarlo calientito.
DE CAMOTE
Suave y ligero. Estas son las principales características de este pan. Durante mes y medio, los 60 panaderos que trabajan en el Rincón del Pan fueron entrenados por Nova en su elaboración.
El trabajo rindió frutos, pues se ha convertido en uno de los más vendidos de la feria, junto con el pan de plátano. Está hecho a base de camote amarillo (de Lambayeque y Chimbote) y, sobre todo, va perfecto para comenzar la mañana comiéndolo en el desayuno.
CHUTA DE CUSCO
Este pan circular –que mide aproximadamente 30 cm de diámetro y tiene 4 cm de grosor- es elaborado con harina de trigo del Cusco, gracias a las hábiles manos de Wilfredo Mamani, también conocido como el Messi de la panadería.
Él fue considerado como uno de los 50 mejores panaderos del mundo después de aprender su oficio, en Oropesa, junto con su familia, que se dedica básicamente a la panadería. De ellos aprendió los secretos para preparar la chuta, que se exporta sobre todo a Europa, donde es grande su demanda por ser un pan natural, sin aditivos. Además, su larga vida (hasta 28 días) lo vuelve atractivo para los vendedores.