Colorantes en gaseosas y golosinas producen alergias, urticaria y rinitis

La tartrazina es uno de los insumos más dañinos para el organismo

Colorantes en gaseosas y golosinas producen alergias, urticaria y rinitis

Las etiquetas de los productos comestibles industrializados deben advertir sobre los riesgos para la salud que representa el consumo frecuente de ciertos insumos como azúcar, sodio y colorantes como la tartrazina, señaló hoy el decano del Colegio de Nutricionistas del Perú, Oscar Roy Miranda.

Indicó que si bien los productos envasados cuentan con tablas informativas en los empaques, en el caso de los colorantes y preservantes solo se consigna información técnica sin mencionar si pueden ser nocivos para la salud.

TARTRAZINA
Roy Miranda dijo, a modo de ejemplo, que ello ocurre con el colorante amarillo denominado tartrazina, utilizado en la producción de bebidas gaseosas, rehidratantes, refrescos, postres y golosinas diversas.

Explicó que la tartrazina puede ocasionar reacciones alérgicas, como urticaria, edema y rinitis, entre otras, en las personas que la ingieren, siendo más vulnerables los niños y las personas que padecen de asma.

En la medida que el inicio del consumo sea a temprana edad, los procesos alérgicos serán más intensos, porque el sistema inmunológico de los menores está en proceso de formación y es más susceptible a sustancias químicas como la tartrazina.

Indicó que existen productos, como algunas bebidas gaseosas y golosinas, que sí especifican que tienen tartrazina, pero no advierten el riesgo que puede generar a la salud su ingesta frecuente.

SOBREPESO
El decano sostuvo que la alta concentración de azúcar, sal y grasas saturadas o trans en los alimentos industrializados y su consumo frecuente provocan sobrepeso, obesidad, colesterol y triglicéridos altos que devienen luego en enfermedades como la diabetes, problemas cardiovasculares, daño a la retina e insuficiencia renal, e incluso cáncer.

Por ello, remarcó que el Colegio de Nutricionistas del Perú apoya el proyecto de ley que propone regular la publicidad de los alimentos industrializados, dado que mediante la promoción y el marketing se induce de diversas maneras a consumir productos no saludables.

“Los niños son los más vulnerables porque se les ofrece adicionalmente juguetes, láminas u otro producto coleccionable, lo cual hace muy atractivo el consumo de la comida procesada”, expresó.