30 de agosto del 2014 19 °C

Las diferencias entre el pan blanco y el integral

Existen muchas diferencias en la elaboración y contenido nutricional. Incluso algunos mitos referidos al sobrepeso

Las diferencias entre el pan blanco y el integral

MARTÍN ACOSTA GONZÁLEZ / @martiacosta
Redacción online

Antiguamente los panes se obtenían de una única forma: triturando los granos de los cereales de forma completa. De esta manera, se podía decir que el producto final contenía la totalidad de los componentes nutricionales.

Sin embargo, con la invención del molino y la mecanización de los procesos, el molido de los granos fue más fino, lo que hizo que la harina se volviera rancia mucho más rápido. Para hacerla durar más tiempo, algunos panaderos decidieron eliminar los componentes asociados a la superficie de las harinas (lípidos, minerales y vitaminas). Sin saberlo, producían un pan menos nutritivo.

El pan blanco empezó a ganar fama y las antiguas piezas integrales fueron desapareciendo. Pese a la llegada de la revolución industrial, que democratizó el consumo, muy pocas personas optaban por volver a los antiguos panes, desconociendo las diferencias que existían entre ambos.

Con el pasar de los años, muchas personas empezaron a poner mayor atención a temas de nutrición, preocupándose por los alimentos que consumían, las vitaminas que contenían o los porcentajes de nutrientes, carbohidratos, proteínas y grasas.

DIFERENCIAS
“Los cereales por naturaleza son integrales, solo que para hacer el pan blanco se le quita la fibra y por ende las vitaminas del complejo B que están en la cáscara. La fibra es importante porque ayuda a pacientes con colesterol y triglicéridos altos a mantener sus niveles”, comentó la nutricionista Bettyna Benavente en conversación con elcomercio.pe.

Se puede asegurar que la gran diferencia entre ambos reside en el aporte de fibras alimentarias vegetales presentes en el pan integral. Estas reducen la absorción de nutrientes pero favorece el tránsito intestinal de los alimentos y actúa sobre la flora microbiana intestinal.

La especialista señala que ambos aportan macronutrientes (carbohidratos, proteínas y grasas), pero la diferencia fundamental está en las vitaminas. “Posiblemente el pan integral aporte menos grasas, dependiendo del proceso de preparación”, dijo.

PAN BLANCO
El pan blanco se digiere mejor que el integral pero su contenido en fibra dietética es bajo, lo que puede aumentar el estreñimiento. “La ingesta recomendada de fibra dietética se sitúa entre los 25 y los 30 gramos al día”, indicó Haydee Morales, asesora en nutrición de Bimbo Perú.

“Existen ciertos mitos sobre lo negativo para nuestra salud que puede resultar pan blanco. Por ejemplo, a menudo culpamos al pan blanco de nuestro exceso de peso, siendo muchas veces dejado de lado a la hora de hacer una dieta nutritiva”, dijo.

Aunque la harina blanca refinada utilizada para hacer el pan blanco ha sido despojada de la fibra y ciertas vitaminas y minerales, según normas nacionales se debe fortificar la harina con nutrientes. Adicionalmente a esto, “a muchos panes blancos se le añaden mezclas vitamínicas para incrementar su valor nutricional. Además, muchos de ellos aportan cantidades importantes de hierro, calcio o ácido fólico”, comentó Morales.

“Con frecuencia se echa la culpa al pan de incrementar el peso corporal, sin tener en cuenta qué cantidad se está consumiendo y con qué se lo está acompañando. Un buen acompañamiento saludable por ejemplo incluye un vaso de leche o yogurt reducidos en calorías, otra opción es un sánguche que contenga verduras y sea bajo en grasas”.

En términos de energía, los panes integrales y los blancos tienen un valor muy similar de calorías. La ventaja del pan integral es que contiene más fibra lo que da sensación de saciedad. Quienes prefieren el pan blanco pueden agregar verduras a sus sándwiches y así incrementar el contenido de fibra.