20 de agosto del 2014 16 °C

El orégano: el cultivo que mejora la vida de cientos de agricultores peruanos

Un artículo de la revista Somos cuenta cómo una hierba aromática tan modesta está mejorando la calidad de vida de muchos peruanos en el sur del país y representa US$ 10 millones en exportaciones

Por Álvaro Rocha
Foto: Richard Hirano

En los últimos cinco años nuestras exportaciones de orégano han crecido aproximadamente en un 200 por ciento. Este boom muy bien condimentado tiene su fuerte en pequeños agricultores de la sierra de los departamentos de Moquegua, Tacna y Arequipa. Ellos son el corazón de este pequeño milagro que, todo indica, recién está despegando.

Quién podía imaginar que esas pequeñas matas verdes, que a veces desaparecían de la vista tapadas por los maizales o por la alfalfa, le iban a cambiar la vida a Wilfredo Vincha (54) y a su esposa Magdalena Flores (47). Ah, claro, y a sus dos hijos que estudian en Tacna. Algo inimaginable cuando nacieron, pues la familia Vincha Flores no sembraba orégano en esos terrenos entonces, sino papa. Y sus ingresos eran seis veces menores. Quién se iba a imaginar, pues, repite Wilfredo, campesino de Ticaco, a 3.300 m.s.n.m. y dos horas y media de la ciudad de Tacna.

SIN TECHO
Edgar Cabrera de Sierra Exportadora es uno de los técnicos que más conocen sobre la experiencia del orégano en nuestra frontera sur. “Este fenómeno no tiene techo visible –asegura–, aún podemos crecer muchísimo más”.

Había más sorpresas en Ticaco. Una banda de achispados sikuris resoplaba sus zampoñas recordándonos lo cerca que está el altiplano puneño. La chicha de jora no paró de servirse hasta que un músico cayó de cabeza en los baños termales de esta localidad.

Finalmente destaparon una poderosa pachamanca donde reinaba el cuy. En el intermedio del jolgorio pudimos conocer los cultivos orgánicos de orégano en las ordenadas parcelas que maneja Octavio Agapito, quien se ha dado cuenta que de esa manera se produce mejor y hay menos plagas.

“La agricultura de la sierra es naturalmente orgánica porque no tiene muchos recursos –complementa Cabrera–, nosotros solo les damos las pautas para que sepan que existen abonos y pesticidas orgánicos. Muchos agricultores como Agapito pueden tranquilamente obtener una certificación internacional que le daría más valor a sus cultivos ”.

AGRICULTURA JUSTA
Hasta los áridos cerros de Ticaco había bajado un grupo de campesinos de Camilaca –pueblo ubicado a seis horas de Tacna–, el foco desde donde se irradió la sana cultura de sembrar orégano. Los agricultores de Camilaca han tenido el tino de agruparse en una cooperativa y así pueden manejar otros volúmenes de producción, pelear mejor sus precios y a la vez recibir las charlas de capacitación de manera ordenada.

En la zona andina de Tacna y Moquegua el principal problema son los intermediarios, los acopiadores que van de chacra en chacra y que muchas veces fungen de benefactores al adelantarles un dinero a los agricultores; de esta manera, cuando llega el momento de la cosecha, los productores tienen poco espacio para negociar y deben aceptar el precio que les imponen los intermediarios.

Desde el 2009 Sierra Exportadora está trabajando este tema para que los campesinos se asocien y se vinculen directamente con las empresas exportadoras obteniendo mejores márgenes de ganancia. Uno de los primeros beneficiados, gracias a su unión, fueron los cooperativistas de Camilaca.

PLATILLOS PICANTES
En nuestra segunda noche en Tacna cenamos en “La Casa del Picante”, donde preparan este legendario plato tacneño. Según refiere la propietaria Gina Supo, el picante se creó durante la Guerra del Pacífico, pues los invasores se quedaban con lo mejor del ganado vacuno y hubo que improvisar un cocido que tiene como ingredientes principales las patas de res y el mondongo. Por supuesto, el orégano es infaltable junto a los ajíes panca y mirasol.

En nuestro tercer día en el extremo sur, previa visita a la casa museo de Jorge Basadre, nos dirigimos a Moquegua, primer productor nacional de orégano, cuyas virtudes ya saltaban a la vista: planta recia que puede estar hasta treinta días sin recibir agua, con rendimientos altísimos, gran demanda internacional, no necesita refrigeración, se puede sembrar en laderas hasta los 3.500 m.s.n.m. y usa mucha mano de obra durante la cosecha.

FALTAN MANOS
Tacna y Moquegua comparten los duraznos, el buen pisco y sus tradicionales casas con techos de mojinete. Sin embargo, la primera parece una metrópolis al costado de Moquegua, mucho más pequeña y modesta.

En Quele, anexo de Torata, bajamos del vehículo y tuvimos que descender por un sendero de tierra hasta toparnos con tres señoras: Angelita Ramos (40), Simona Dávila (46) y Julia Mayta (58), así como Agapito en Ticaco, conversas a la agricultura orgánica.

Especialmente con los cultivos de orégano, que antes fertilizaban con urea y ahora solo engríen con guano de isla y de corral (de cuy, vaca, cordero y gallina). Quele está a 2.400 m.s.n.m. y las campesinas nos contaron que sacaban hasta cuatro cosechas de orégano por año. También que esa era su principal fuente de ingresos, y que su problema más álgido era la falta de mano de obra, pues como Torata dispone de canon minero (por Cuajone) se están construyendo coliseos, estadios y plazas, y se pagan jornales de 40 soles diarios.

El campo luce, en consecuencia, despoblado y las señoras de Quele sufren para conseguir personal que las ayude. Pero, dentro de todo, están felices y, ante la solicitud del fotógrafo, tiran el orégano en dirección al cielo, esperando tal vez que nunca vuelva a caer de las alturas a las que está elevada ahora esta bendita planta.

CIFRAS Y USOS DEL ORÉGANO
La de Oro Verde SAC es una de las cinco plantas exportadoras de orégano que existen en Tacna. Su dueño, Jesús Paucar (51), se dedicaba antes exclusivamente a la importación de frutas. Pero impulsado por sus orígenes –es de Camilaca– incursionó en el orégano y ahora se vincula directamente con sus paisanos y desde hace un año exporta esta aromática hierba a países de Latinoamérica y Europa.

Los principales compradores de orégano peruano en el mercado internacional son Brasil (40 %), Chile (20 %) y España (14 %). El 2009 las exportaciones llegaron a los US$ 10 millones 75 mil.

En el mercado nacional también existe una gran demanda y se estima que se mueven cifras parecidas a las de exportación (diez millones de dólares). La diferencia estriba en que nosotros solo lo usamos como insumo culinario, mientras que afuera aparte de servir en platillos como sopas y pizzas, también se usa para elaborar cosméticos, cremas dentales y fabricar aceite (que se extrae de la flor).