18 de abril del 2014 22 °C

La casa del chocolate: un espacio para los amantes del dulce

El establecimiento, ubicado en Miraflores, se divide en: museo, cocina, zona de talleres, cafetería y tienda. El ingreso es libre

La casa del chocolate: un espacio para los amantes del dulce

MARILIA PASTOR

Pasando los bares, llegamos a la cuadra 3 de la calle Berlín. Desde el portón sentimos el olor del chocolate. Nada más apropiado como bienvenida a la Casa del Chocolate. “Lo rico es vivirlo, sentirlo y comerlo”, enfatiza Alain Schneider, copropietario del local que se inaugura hoy.

La aventura comenzó en el 2010, de la mano de la también francesa Clara-Isabel Dias, con la apertura del Choco Museo en Nicaragua. Abrieron una segunda sede en Cusco. Ahora llegan a Lima con un nombre distinto; pero con las mismas ganas de dar a conocer el chocolate.

“Quiero que sea un lugar donde la gente venga, varias veces, y pueda aprender todo sobre el chocolate. No es un museo donde solamente pasas. Puedes recibir un entrenamiento. Es más interactivo. Un espacio para compartir”, resalta el ingeniero convertido en chocolatero.

Los visitantes conocerán desde la historia del cultivo del cacao hasta cómo se prepara el chocolate. Para ello, el establecimiento se divide en: el museo, la cocina, la zona de talleres, la cafetería y la tienda.

Puedes conocer la historia, ver cómo se prepara un chocolate, degustarlo y prepararlo tú mismo. Los trabajadores están preparados para responder cualquier pregunta.

En la Casa del Chocolate trabajan con granos de cacao orgánico de Tocache (San Martín). Próximamente, quieren incorporar unos de Piura y Cusco.

SE BUSCA UN MEJOR CHOCOLATE
Alain admite que, hace tres años, no sabía cómo se preparaba el chocolate. Pensaba que era hecho a base de insumos químicos. Luego descubrió que todo comenzaba con un grano de cacao.

Tras abrir el primer establecimiento en Nicaragua, la pareja de franceses tenía en mente poner otro más. Buscaron un país con cacao de buena calidad y con turismo. La respuesta: el Perú.

Al llegar se dieron cuenta de que los peruanos no tenemos un hábito de comer chocolate. Algunos, incluso, tienen una mala imagen de él. Todo por comer uno de mala calidad. Schneider sabe que se puede revertir consumiendo buenas muestras: “El mal chocolate es el industrial. Lo mejor sería comer un poco menos; pero de calidad. Es mejor probar y empezar a comer chocolate con más cacao para sentirlo”. Empecemos a degustar.

¿A DÓNDE IR?
Calle Berlín 375, Miraflores. De martes a viernes, de 12 m, a 8:30 p.m. Sábados y Domingo de 10 a.m. a 8:30 p.m. Ingreso Libre.