El Choco Museo, un lugar en Cusco para los amantes del chocolate

Desde febrero, una pareja francesa enseña a los peruanos y extranjeros la historia del chocolate y dan talleres sobre cómo prepararlo

SEBASTIAN ORTIZ MARTÍNEZ @Shebas07
Redacción Online

A dos calles de la Plaza de Armas del Cusco se encuentra el Choco Museo, un pequeño salón, café y taller, donde peruanos y extranjeros no solo conocen la historia del chocolate, “desde los mayas hasta la actualidad”, sino que lo preparan en una clase con la chocolatera estadounidense Neely Cohen.

Cada día, el Choco Museo que abrió sus puertas en febrero pasado recibe entre 70 y 200 visitantes y, si bien todavía no es uno de los atractivos turísticos de la Ciudad Imperial, sus dueños, los franceses Alain Schneider y Clara Isabel Días, consideran que puede llegar a serlo, “porque a muchos les gusta el chocolate, pero no saben cómo se produce, desde el grano a la barra”.

En julio del 2010, Alain y Clara inauguraron su primer museo del chocolate en Nicaragua, en un hotel de la ciudad de Granada, a donde llegaron para realizar labor social por unos meses. Luego, según contó Alain a elcomercio.pe, decidieron venir al Perú, específicamente al Cusco, porque escucharon que era un lugar con muchos turistas y que tenía zonas de producción de cacao como el valle de La Convención.

“Nosotros nos pusimos en contacto con algunos expertos en chocolate para saber dónde podíamos abrir otro Choco Museo y nos recomendaron venir acá, que es un lugar con muchos turistas y cacao, que solo se procesa hasta cierto punto”, dijo.

PREPARA TU CHOCOLATE
Este delicioso museo tiene seis salas: Historia, Naturaleza, Acerca del chocolate, Cacao en Perú, El museo de los niños y La fábrica. En este último espacio, Cohen dicta una clase para que los visitantes aprendan cómo preparar su propio chocolate.

“El taller dura toda una tarde y se les da los ingredientes, entre ellos cacao en pasta, para que hagan sus barras. La clase es muy divertida y al final todos se llevan su bolsa llena de chocolates. Es una manera dulce de relajarse”, indicó.

CAFÉ Y TOUR
En el interior del Choco Museo también hay una sala que funciona como café y, como supondrán, gran parte de su carta tiene relación con el chocolate. Por ejemplo, hay de cacao, chocolate caliente, chupetín de chocolate, mocca,y el especial de la casa: la degustación de chocolate.

La degustación consiste en probar seis deliciosos chocolates, cada uno relleno con diferentes ingredientes: almendra, pasas, castañas, ají, café y sal de Maras. Todo esto más un café caliente, perfecto para subir la temperatura ante el frío cusqueño.

Además del museo, el taller y el café, Alain y Clara ofrecen otro servicio: un tour por el valle de La Convención, a las tierras donde siembran, cosechan y procesan el cacao. “Es una buena experiencia porque los turistas conocen a los productores, quienes les explican todo sobre el cacao, les enseñan las semillas, cómo crecen y les dan cacaos para que los abran y prueben, lo que hacemos es turismo vivencial y gastronómico”, sostuvo Alain.

¿ADÓNDE IR?
Calle Garcilaso 210, Cusco.