Los efectos negativos de comer alimentos con químicos aún son mitos

La directora de la Red Peruana de Alimentación y Nutrición recomienda consumir orgánico, pero lamenta que sea “muy costoso”

Los efectos negativos de comer alimentos con químicos aún son mitos

Los vegetarianos tienen muchas razones para no consumir carne. Los carnívoros defienden su posición. En esta semana, el gobierno de los Estados Unidos pidió a los ganaderos reducir o controlar el uso de medicamentos para engordar a los animales. Algo está sucediendo. Los animales para consumo humano están siendo modificados. Los hacen crecer en la mitad del tiempo normal y eso, a pesar de las quejas, “hasta que no existan pruebas contundentes de que están causando un mal en la salud de las personas, seguirán siendo mitos*”, afirma a *elcomercio.pe Faviola Jiménez, directora de la Red Peruana de Alimentación y Nutrición.

En la primera mitad del siglo XX se empezó a usar un insecticida llamado DDT. Este, a pesar de las pruebas, recién fue prohibido décadas después. En el caso de las hormonas del crecimiento, la lucha por saber lo que realmente produce en los seres humanos continúa. Mientras el mundo se pone de acuerdo con sus convenciones, nosotros, los que nos vemos directamente afectados, ¿qué debemos hacer? “Todavía no se han determinado con firmeza los impactos que tienen estos en la salud humana. Sin embargo, ese es un tema que podemos solucionar siendo variados en nuestra dieta, comiendo de todo”, recomienda la especialista.

ALTERNATIVAS
“Definitivamente el tipo de alimentación que tenga el animal va a influir directamente en nosotros. Por ejemplo, un pollo que ha sido criado con comida barata tendrá una carne más grasosa que un pollo bien alimentado”, advierte Jiménez. Aunque resalta los beneficios de comer orgánico, no lo ve como solución en una sociedad en la que esto aún tiene un alto costo en el mercado.

“La tendencia nos está marcando un regreso a lo natural. Lo orgánico significa que no se ha utilizado ningún tipo de producto extraño en los alimentos. Pero lamentablemente es caro. El acceso es limitado. Definitivamente son más saludables pero, hasta el momento, está hecha para un segmento muy pequeño. Cuestan dos o tres veces más que los alimentos no orgánicos”, dice la directora, quien confirma que lo mejor es comer de todo y hacer variada la alimentación.

A su vez, también recomienda hacer las compras en lugares confiables. “Hay que saber qué estamos comprando y sería ideal tener conocimiento de dónde vienen y cómo han sido criados”, puntualiza.