28 de julio del 2014 15 °C

Nuevo restaurante en Miraflores propone cocina criolla tradicional y gourmet

A poco de celebrar el primer año de su restaurante, el chef Israel Laura abre el segundo local de El 550

Por Catherine Contreras

“Fue sin querer queriendo”, dice Israel Laura cuando le preguntamos la razón por la que un restaurante criollo, con ese espíritu de barrio como El 550, decide instalarse en un distrito tan distinto al caótico pero querido Centro de Lima.

Sin duda, la oportunidad se presentó, y él la aprovechó: el local que el wine bar Dionisos dejó en Dos de Mayo a fines del año pasado acoge hoy una propuesta bautizada por Cherman con el desenfadado título de ‘kriolla gurmet’.

BARRIO CRIOLLO
Con los ánimos al tope y la certeza de que su estilo (que impuso como “barra peruana” en el Jr. Cañete 550) pegará, Israel se lanza a atraer a sus parroquianos pero también a tentar nuevos comensales. La gran pared roja que por ahora distingue la fachada ya es un imán para el que pasa por ahí, y si se detiene a mirar dentro, encuentra un gran mural de Cherman, inspirado en el Tío Candela: Roxana, la hija del cocinero del Jr. Angaraes, sostiene dos cabrillas que parecieran tener listas para freírselas Israel, fiel comensal de ese huarique.

Con este nuevo El 550, el chef continúa su rescate del estilo criollo de barrio, pero le da detalles más refinados en presentación y en técnica, dando como resultado una cocina más elaborada. Lo confirman unos camarones acholados, salteados con champiñones al ajo, chicha de jora, pisco y un toque de culantro, pero también el cebiche de la casa, aliñado con limón al wasabi, yuyo, cancha, choclo y además con papitas a la huancaína.

MENÚ REVISADO
Y aunque la carta de Miraflores es distinta a la del Centro de Lima, el referente de la sede primigenia (y de la experiencia que Israel sumó al trabajar en España, donde hizo una pasantía en El Bulli) está presente en platos como la chita cantonesa o el tallarín saltado de lomo fino, marcando el giro en un sudado de langosta, cocida en chicha de jora y además causa de yuca rellena de queso ahumado con chalaquita de almejas; o el pollito picantón, cocido a baja temperatura y acompañado con espuma caliente de papa amarilla al ajo.

LOS INFALTABLES POSTRES
Repasando la carta, el comensal no podrá dejar de llegar a los postres. Para este rubro Israel pidió apoyo a su gran amiga Giovanna Maggiolo, quien reingresa así al mundo de la restauración. Ella ha creado y desarrollado la lista dulce proponiendo unos picarones rellenos de pasta de coco y bañados con miel de chancaca al ron, tartare de piña y helado de coco, además de unos churros rellenos de manjares peruanos y acompañados con chocolate caliente.

En el bar, la novedad la traen los cocteles y el ‘wine keeper’ para servir por copa ocho piscos y siete mostos distintos y selectos.

A DÓNDE IR
El 550-Kriollo Gurmet
dirección: Av. Dos de Mayo 385, Miraflores

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