25 de abril del 2014 20 °C

¿Por qué no soportamos determinadas comidas?

El aspecto y una reacción sicológica son algunas de las causas para no tolerar un plato

¿Por qué no soportamos determinadas comidas?

¿Hay alguna comida que no te gusta o que al verla u olerla te quita el apetito? Seguro que sí. Toda persona tiene un platillo que le causa rechazo, pero ¿por qué sucede esto?

El especialista en sicología David Solot explica que el rechazo a determinadas comidas son comúnmente inexplicables: en un momento dado, un alimento o platillo puede ser su favorito, pero por diferentes factores esto puede cambiar y llega a detestarlo.

Al parecer, nuestro cerebro activa un mecanismo de protección en contra del envenenamiento. Esta situación se presentaría desde épocas primitivas en las que no estábamos seguros de lo que se podía comer, según informa la web Eatocracy.

Por tanto, si tuvo una mala experiencia con una determinada comida, la próxima vez que intente ingerirla su cerebro decidirá que ‘más vale prevenir que curar’ y creará una respuesta condicionada para que su organismo la rechace.

Para hacerlo más entendible, Solot desarrolla un ejemplo: todos las mañanas, una persona toma una taza de café con crema. Un día cualquiera decide probar la gastronomía hindú, la come y, hasta el momento, todo va bien.

Sin embargo, en la noche siente un malestar estomacal, esta situación es captada rápidamente por su cerebro, activando un rechazo hacia ese último tipo de comida, a pesar de no ser necesariamente la causa real del problema.

Otra causa común son el aspecto y sabor. Esto sucede porque no estamos acostumbrados a comer determinados alimentos y que al ser incluidos en nuestra dieta pueden generar un rechazo.

¿Por qué? Los especialistas señalan que la primera impresión es la que cuenta: si vemos un plato mal presentado, de mal aspecto, olor y sabor, será muy difícil que nuestro cerebro vuelva a aceptarlo nuevamente.

Al final, el especialista recomienda hacerse un autoexamen y preguntarse ¿por qué odio una determinada comida? Después de eso, el segundo paso es introducir, poco a poco, dicho alimento a su dieta diaria hasta que el organismo deje de considerarlo perjudicial para su salud.