INTERNET. WANG XIAOFENG RECIBIÓ PREMIO INTERNACIONAL EN EL 2005
El Comercio conversó con el autor del blog más importante de China. Su espacio periodístico recibe un promedio de 12 mil visitas diarias
Por: Patricia Castro Corresponsal
BEIJING. Estudió Derecho y trabaja como periodista, pero su verdadera naturaleza es ser blogger. Wang Xiaofeng, el blogger más popular de la red china, se especializa en abordar con ironía espacios considerados sagrados como el arte, la cultura y hasta la política nacional.
En un país donde la crítica abierta puede ser considerada “subversiva”, el estilo de Wang —su alter ego lleva el nombre de Bart, como el primogénito de Los Simpson— lo protege de todo “mal censor”. Es el blogger más respetado de China precisamente porque él mismo no respeta casi nada.
Wang, que alguna vez fue rockero, hoy es el editor del prestigioso semanario “Sanlian Lifeweek”. Se dedicó al periodismo tras graduarse como abogado porque “la ley en China es infantil”, afirma. Desde el primer año de estudios en la Facultad de Derecho, juró que nunca ejercería. Pero ser periodista en un país donde todos los medios son estatales le genera insomnio. “Por eso abrí mi primer blog. Escribo para dormir aunque a veces tengo pesadillas”, confiesa.
En el 2003 registró su bitácora “Crema para masajes”. La fiebre de los blogs recién estalló en el 2005 con un índice de crecimiento medio de 30% al mes, es decir, entre 6.000 y 10.000 bitácoras al día. En agosto ya existían 6 millones de blogs y hoy están registrados 50 millones (300 millones de internautas). Al año siguiente, Wang abrió su segundo blog “No se permite hacer analogía”.
El blog de Wang recibe unas 12.000 visitas diarias. “La respuesta de los lectores puede ser estimulante o ensordecedora”, juzga. “Hay personas que son irresponsables a la hora de opinar, pero hay otros que enriquecen lo que escribo”, agrega.
La blogósfera se convirtió en un canal de expresión libre que suscitó la preocupación de las autoridades y se agudizó el control. “Una noche escribí un post y al día siguiente había desaparecido. Los encargados del servidor me explicaron que el sistema buscaba las “palabras delicadas” y eliminaba la entrada. Así que empecé a colgar línea por línea hasta encontrarlas”, anota.
Como el Gobierno Chino no distribuye una lista oficial de términos prohibidos, cada editor de portal elabora su propia relación, aunque las autoridades actualizan la información y la regulan. Cuando los proveedores de Internet detectan las palabras sensibles, bloquean el acceso a sitios de la red, filtran las cuentas de correo electrónico y hasta eliminan las conversaciones en los chats que consideran perjudiciales. Dependiendo del sitio, los filtros reemplazan los términos prohibidos con asteriscos, bloquean todo el mensaje o incluso expulsan a la computadora de la red.
Para bloggers duchos como Wang, la censura es una muralla que se puede cruzar con ingenio y buen humor. “Tenemos trucos para engañar al sistema”, advierte. Wang se refiere a simples cambios de un término por su homófono, la inclusión de códigos populares, o cierta alteración en la forma de las palabras. Los caracteres chinos y sus tonos abren un abanico de opciones. “Este año se puso de moda la palabra “caonima”, que es un grave insulto. Pero cambiando los tonos, también significa alpaca”, recordó. “Caonima” no pudo ser eliminada porque los censores corrían el riesgo de caer en el ridículo si agregaban “alpaca” a la lista.
Un laboratorio para hacer pisar el palito
El ser humano tiene una imperiosa necesidad de informar sobre sí mismo y su entorno. El blog y otros nuevos formatos tecnológicos brindan tal posibilidad. “Lo que verdaderamente le preocupa a la gente está primero en los blogs. Luego los medios intervienen y abordan esos problemas. De ahí, las autoridades reaccionan”, explica Wang.
Él mismo elabora sus propios ensayos de laboratorio. En el 2006 colgó un aviso que decía: “Debido a razones inevitables que todo el mundo conoce, esta bitácora está cerrada temporalmente”. La prensa internacional denunció el cierre del blog como “una medida del Gobierno Chino por controlar las expresiones disidentes”.
Al día siguiente Wang confesó que todo lo orquestó él para demostrar a los medios occidentales que muchas veces publican cosas de China sin comprender su realidad.
CLAVES
1. Su antiguo blog, Crema para masajes, ganó en el 2005 el premio al mejor blog periodístico chino en el concurso The Best of the Blogs, de Deustche Welle .
2. Wang publicó después un libro con una selección de los post más comentados. Creó la primera película-blog “La aventura de Xiao Qiang”.