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LA EDUCACIÓN ES PRIMERO

Niños trabajadores dejan las calles para terminar el colegio

Programa Proniño beneficia a más de 1.200 escolares en región Puno. Además de sus materias, menores son capacitados en talleres laborales

Por: Marylita Poma

“Quiero estudiar derecho, ser una buena abogada, hacer respetar los derechos de los niños pobres que trabajan”. Con sus 14 años, Verónica Ramos Salgado anhela evitar que más niños pasen lo que ella vivió: “Deseo sacar adelante a los niños que son pobres y que trabajaron como yo alguna vez”.

Hace unos años Verónica laboraba cinco horas semanales alquilando equipos de sonido con su hermano mayor. Hoy cursa el cuarto año de secundaria en la institución educativa comercial N° 45 Emilio Romero Padilla, de Puno, y gracias al programa Proniño, de la Fundación Telefónica, recibe el apoyo económico que necesita para su educación.

La fundación entregó hace unos días un laboratorio informático con 21 computadoras, con acceso a Internet, línea telefónica, routers, escritorios, impresora, pizarra y paneles informativos al colegio Emilio Romero Padilla, el mismo que beneficia a 1.200 escolares de esta institución. La donación se realizó a través del programa Proniño, iniciativa que lucha contra la explotación laboral infantil mediante la escolarización de niñas, niños y adolescentes en riesgo.

QUIERE SER ECONOMISTA
Así como Verónica, también Enaida Puma Tito (14) trabajaba como recicladora de botellas. Ella ganaba entre 5 y 6 soles diarios. Con ese dinero ayudaba a su mamá y a sus dos hermanos. Ahora quiere ser economista.

Esta adolescente, que cursa el tercer año de secundaria, participa en el taller de bisutería, en el que ha aprendido a hacer collares y aretes.

A quien también le gusta participar de estos talleres es a Fátima Quispe Ticona (14). Aunque recién cursa tercero de secundaria, ya sueña con ser administradora bancaria. “Proniño nos ha ayudado mucho, pues hemos dejado de trabajar. Antes yo ayudaba a mi mamá con sus tejidos y en el campo, y no tenía tiempo para estudiar. Ahora mis sueños son más grandes”, comenta.

NUEVA VIDA
“Antes me dedicaba más al trabajo que al estudio. Ahora es al contrario gracias al programa Proniño”, dice Maykol Parque Asqui. Él recuerda que cuando tenía 12 años era constantemente maltratado por la gente mientras trabajaba como cobrador en una combi. Esta labor no le permitía aprender matemáticas, rubro que ahora tanto le gusta. Maykol ha descubierto que su vocación lo llevará a ser ingeniero de minas.

Los estudiantes del Emilio Romero Padilla aprenden, desde el segundo año de secundaria, especialidades como secretariado, computación, contabilidad y administración. De esta manera, llevan ventaja cuando ingresen a la universidad. Para cumplir esta meta, el profesor Sergio Gines Choque enseña a los alumnos mecanografía computarizada, instalación de programas y reparación de computadoras. Los profesores y educandos del colegio aplican las nuevas tecnologías en sus sesiones de aprendizaje.

MÁS DATOS
1.El 70% de los alumnos proviene de las zonas rurales de Puno. La mayoría de ellos no ha tenido contacto con las computadoras.
2.El colegio funciona en tres turnos, tiene 40 alumnos en promedio por aula y todos se benefician con la nueva sala de cómputo.

Corresponsal Escolar de El Comercio

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