La PNP resolvió un crimen cuidadosamente planeado por Erika Sandra Landeo Ramírez, quien hizo que un grupo de sicarios acribillara a su pareja
El homicidio de un empresario dedicado a la importación de insumos farmacéuticos, ocurrido hace nueve meses, fue esclarecido hoy cuando se determinó que su esposa decidió mandarlo a asesinar luego de que el hombre decidiera pedirle el divorcio.
Henry Arias Avilés falleció a los 41 años mientras dormía en su vivienda en Los Olivos luego de que encapuchados interceptaron a su esposa y su suegra en la puerta, las ataron dentro de la casa y le dispararon cuatro tiros al empresario para luego llevarse su laptop.
Lo que parecía inicialmente un robo y asesinato acabó siendo un crimen cuidadosamente planeado por su esposa, Erika Sandra Landeo Ramírez, quien habría decidido matarlo para quedarse con la empresa y evitar el divorcio que él había pedido.
La información de América TV indica que Arias Avilés pidió el divorcio porque había descubierto la infidelidad de su esposa y tenía las pruebas de esta en su laptop. El empresario había pedido el divorcio y había decidido quitarle el poder en la empresa.
Erika Sandra Landeo Ramírez contrató a sicarios y, según argumentó ante la Policía, fue su madrastra, Ricardina Ramírez Huamán de López, quien la había incitado a cometer el crimen. La Policía busca a esta mujer y también a la empleada doméstica de la familia, Liz Pilar Coyla Zárate.