Ariel Bracamonte afirma que su hermana "no siempre dice la verdad"

El hijo de la fallecida empresaria Myriam Fefer negó acusaciones y reveló que su hermana Eva tuvo una mala relación con sus padres

10 de agosto del 2009
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Ariel Bracamonte, el hijo de la desaparecida Myriam Fefer, rechazó las acusaciones de su hermana Eva, a quien calificó de ser una persona agresiva y mentirosa.

En diálogo con el programa de TV “Punto final”, el hijo mayor de la fallecida empresaria aceptó ser homosexual pero dijo que nunca fue maltratado por su madre al enterarse de su condición. “Tanto mi padre como yo podemos asegurar que mi madre no me golpeaba”, indicó.

Asimismo, contó que a diferencia de lo que ocurría con él su hermana sí tuvo una mala relación con sus padres. “Sumado a sus malas notas para colmo la suspenden por un acto de vandalismo en la universidad el cual ella negó pero tuvo que aceptar porque se vio acorralada. Esto es suficiente para darse cuenta de que mi hermana no siempre dice la verdad”, afirmó.

Bracamonte negó además que su hermana esté descontenta con la casa en donde murió su madre, ya que incluso invitó a personas para hacer fiestas.

Por su parte, el ex esposo de Miriam Fefer, Marco Bracamonte, comentó que también le afectó que su hijo sea homosexual, pero que aconsejó a su entonces pareja aceptarlo. Agregó que la familia era bastante unida, que Ariel siempre idolatró a su madre y que con Eva no hubo la misma relación, lo cual habría podido crear algún tipo de resentimiento. 

El reportaje de “Punto final” precisó que la más beneficiada con el asesinato de Myriam Fefer a manos de un sicario colombiano en agosto del 2006 fue Liliana Castro Manarelli, quien actualmente vive con Eva Bracamonte y es gerente de la empresa inmobiliaria de esta última.

Refiere el informe periodístico que que la policía maneja una prueba contundente en contra de Eva Bracamonte. El asesinato se habría producido entre las 12:30 y 02:30 de la madrugada; sin embargo, Eva habría recibido en su celular una llamada de su madre a la 01:30 a.m. Y sospechosamente, el celular desapareció después del asesinato.

“Primero dice que estaba apagado y luego dice que lo contestó estando dormida. Entonces, el celular estaba prendido. No es que entró al buzón de voz, sino que definitivamente el celular sonó”; sentenció Ariel. Sin embargo Eva Bracamonte nunca habló de ese mensaje en su celular.

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